DEMASIADO DELINEADOR.
Droogie enloqueció con su más reciente adquisición de Demasiado Delineador que hasta nos pidió permiso para utilizar el título para una de su próximas canciones de su álbum. Algunas estrofas me la hizo saber,
Todos lucen genial con delineador...
Me mandó por correo electrónico esa propuesta, - Seguro, por qué Diablos no?- Mi trabajo estaba de pronto en boga y mucho más rápido de lo que esperaba, eso creía. Además, Edie o Edith iba a estar bien, solamente estaba superando algunos viejos problemas. De hecho le sugerí que sería mejor idea que pasara las navidades conmigo y mi familia allá en Elyria, estaba alejándose de los suyos por un tiempo y me refería un MUY buen tiempo. No podía culparla ya que había trabajado tan duro toda su vida y aún así no le apreciaban lo suficiente como si hubiese sido adoptada y su hermano tampoco la apoyaba mucho que digamos.
Le dejé un rato a Scraps y se puso a platicar con él como si fuera un muñeco de felpa lo cual le hizo sentir bastante a gusto.
A veces siento que la locura me invade pero hasta eso es parte de mi trabajo, si no de veras estaría en el negocio equivocado. Y ahora Edith parecía al borde de un precipicio así que en esta ocasión me tocaba cuidarla.
Monday, January 31, 2011
Saturday, January 29, 2011
- Dormiste bien anoche, es sólo una curiosidad,- le comenté a Edith.
- Seguro, si consideras que me abrazaste tan fuerte como a un oso de felpa,- contestó de mal humor.
- No te pongas así, mira, si sonríes de la manera en que sueles hacerlo olvidaré todo lo que sucedió.-
- Pero tú mismo lo dijiste; es tu recuerdo también. Después de todo tuve la extraña sensación de que fui a algún otro lado ayer en la noche,- continuó.
- Como una proyección astral?-
- No!-
- De acuerdo, yo te diré 'a dónde´fui anoche pero primero cuéntame lo tuyo...- me estaba refiriendo a mi sueño.
- De veras siento que me estás analizando, pero ya qué más da...-
Fue hacia la sala de estar y se fue acomodar en el sofá sosteniendo su taza de té exótico. - Fue en diciembre. Estaba corriendo por el bosque cuando tenía tan sólo seis años. En aquel entonces me hacían traer el pelo corto, lo cual odiaba y usaba un suéter rojo muy abultado con unos lindos pantalones rosados. No hacía tanto frío y eso sí que era en verdad raro. Me detuve por un pequeño puente y allí me quedé casi toda la tarde hasta que Mamá me encontró y estaba algo llena de tierra.-
- Pero entonces por qué estabas huyendo? Eso es lo que quiero saber, si no es mucha molestia.-
La voz de Edith comenzó a temblar, - Oh, por Dios, se supone que esto debió haber quedado tan atrás!.- A continuación se cubrió el rostro con las manos y por lo que noté fingió hacer la voz de su madre...estaba literalmente al borde de mi asiento.
- Edie, qué es lo que haces allí abajo, cariño? Mira, si estás tan mojada y sucia!-
- Lo siento pero no deseo regresar a casa ahora...es por el tío Fred.-
- Qué sobre él Siempre te agradó ir y con él y ver a tus primos como Missy o Brian, acaso no te agrada eso?-
- Me dicen que soy una gran mentirosa y que la lengua se me caerá de tantas mentiras...-
- Cuáles mentiras, cariño?-
- ÉL es un hombre muy, muy malo...me hizo hacer cosas que me hicieron sentir asco...-
- Lo siento tanto, no puedo continuar, es demasiado para un solo día.-
Así que me le aproximé y la abracé como la niña perdida y destrozada que era,- Está bien, está bien, pero siento que estás más furiosa contigo misma que lo que estás conmigo. Te das cuenta que cosas así pueden destrozar fácilmente cualquier relación?-
- Disculpa, pero la que debe analizar a la gente soy yo. Fui evaluada anteriormente de lo contrario no estoy capacitada para trabajar.-
- De modo que hallaste alguna manera de coesxistir sin decírmelo?-
- Lo sé, lo sé, pero es que nunca ha sido algo tan sencillo de superar, de hecho me ha perseguido por tantos años. Es por ello que decidí que si no me puedo ayudar a mí misma entonces ayudaría a los demás.-
- Y hasta ahora lo has hecho tan bien, chica! Claro, no me importa si de vez en cuando me utilizas como conejillo de Indias cada vez que pierdo la razón...-
- Adrian, por favor! Ahora tú dime qué fue lo que viste anoche , no fue ése el trato?-
- Oh sí, lo olvidé.- Preferí sentarme en el piso, lo cual no me importó, me sentí más relajado. De hecho me convidó de su té rojo. Entonces continué,
- Me encontraba en la playa, parece que no era un día de verano porque no se sentía para nada frío. Mientras caminaba me llamó la atención una chica, era rubia.
Era un poco alta y llevaba puesto un hermoso vestido azul celeste transparente.
Pude apreciar su pecho desnudo el cual se veía muy amoratado y lacerado. Traté de hablar con ella pero comenzó a llorar y huyó. Decidí seguirla y me fui a dar a una especie de fábrica. Aparentemente allí hacían jabón.-
- Jabón?-
- Sí, es lo que dije.- Bebí un poco más de té y continué, vaya que estaba relajado, como si tocara el cielo, - Así que fui dentro de la fábrica. Se veía muy antigua, como una galerón de madera.-
- Tal vez es por estos edificios, son muy viejos, sabes. Hay un lugar parecido al que mencionas no muy lejos de aquí.-
- No lo sé pero deja que terminé. Así que me senté junto a la chica mientras la miraba trabajar confeccionando el jabón, casi como algo artesanal. No lo estaba fabricando literalmente, simplemente empacándolo ahora que lo pienso. Le dije que podría ayudarla a sentirse mejor pero me rechazó al principio.-
- Se suponía que la ibas a ayudar?-
- No soy Dios, por qué habría de hacer eso? En fin, después aceptó y terminamos juntos lo que ella estaba haciendo. Sin embargo, por alguna razón yo no debía estar allí...-
- Según quién?-
- Su jefe. No lo ví a él por así decirlo. Viré hacia arriba hacia su oficina. habían unas letras negras en las ventanas, lentamente se empezaron a dibujar solas; C y K. Tan pronto como las leí las ventanas se rompieron, como si no debí haberlas pronunciado en voz alta. Ah, y eso es todo.-
- Tal vez no era tu asunto.-
- Y qué te hace pensar que no eras tú?-
- Claro, por qué sería yo una chica rubia en tu sueño?-
- Porque tal vez sea tu otro yo. Ahora lo veo más claro; tal vez sí seas tú, como si fueras Alicia.-
- Como la de los libros? Y entonces quién serías tú?-
- El conejo, por supuesto! Tiene sentido. Se supone que debo guiarte hacia el País de las Maravillas pero aparentemente tú no quieres ir allí...-
- No intentes sacar conclusiones erróneas, yo soy quien debe sanar a los demás, no lo olvides.-
Edith se estaba poniendo algo agitada así que manejé la situación con más cuidado.- Y qué tal si te dijera que ambos podemos sanarnos mutuamente; a tí te falta algo que a mí se sobra y al contrario, por lo tanto funcionamos bien juntos, no lo crees? Pero si te alejas de mí las cosas se pondrán mucho muy difíciles.-
- A veces me aterra mucho dar el siguiente paso.-
- Por supuesto, lo noté hace varios meses.-
- Seguro, si consideras que me abrazaste tan fuerte como a un oso de felpa,- contestó de mal humor.
- No te pongas así, mira, si sonríes de la manera en que sueles hacerlo olvidaré todo lo que sucedió.-
- Pero tú mismo lo dijiste; es tu recuerdo también. Después de todo tuve la extraña sensación de que fui a algún otro lado ayer en la noche,- continuó.
- Como una proyección astral?-
- No!-
- De acuerdo, yo te diré 'a dónde´fui anoche pero primero cuéntame lo tuyo...- me estaba refiriendo a mi sueño.
- De veras siento que me estás analizando, pero ya qué más da...-
Fue hacia la sala de estar y se fue acomodar en el sofá sosteniendo su taza de té exótico. - Fue en diciembre. Estaba corriendo por el bosque cuando tenía tan sólo seis años. En aquel entonces me hacían traer el pelo corto, lo cual odiaba y usaba un suéter rojo muy abultado con unos lindos pantalones rosados. No hacía tanto frío y eso sí que era en verdad raro. Me detuve por un pequeño puente y allí me quedé casi toda la tarde hasta que Mamá me encontró y estaba algo llena de tierra.-
- Pero entonces por qué estabas huyendo? Eso es lo que quiero saber, si no es mucha molestia.-
La voz de Edith comenzó a temblar, - Oh, por Dios, se supone que esto debió haber quedado tan atrás!.- A continuación se cubrió el rostro con las manos y por lo que noté fingió hacer la voz de su madre...estaba literalmente al borde de mi asiento.
- Edie, qué es lo que haces allí abajo, cariño? Mira, si estás tan mojada y sucia!-
- Lo siento pero no deseo regresar a casa ahora...es por el tío Fred.-
- Qué sobre él Siempre te agradó ir y con él y ver a tus primos como Missy o Brian, acaso no te agrada eso?-
- Me dicen que soy una gran mentirosa y que la lengua se me caerá de tantas mentiras...-
- Cuáles mentiras, cariño?-
- ÉL es un hombre muy, muy malo...me hizo hacer cosas que me hicieron sentir asco...-
- Lo siento tanto, no puedo continuar, es demasiado para un solo día.-
Así que me le aproximé y la abracé como la niña perdida y destrozada que era,- Está bien, está bien, pero siento que estás más furiosa contigo misma que lo que estás conmigo. Te das cuenta que cosas así pueden destrozar fácilmente cualquier relación?-
- Disculpa, pero la que debe analizar a la gente soy yo. Fui evaluada anteriormente de lo contrario no estoy capacitada para trabajar.-
- De modo que hallaste alguna manera de coesxistir sin decírmelo?-
- Lo sé, lo sé, pero es que nunca ha sido algo tan sencillo de superar, de hecho me ha perseguido por tantos años. Es por ello que decidí que si no me puedo ayudar a mí misma entonces ayudaría a los demás.-
- Y hasta ahora lo has hecho tan bien, chica! Claro, no me importa si de vez en cuando me utilizas como conejillo de Indias cada vez que pierdo la razón...-
- Adrian, por favor! Ahora tú dime qué fue lo que viste anoche , no fue ése el trato?-
- Oh sí, lo olvidé.- Preferí sentarme en el piso, lo cual no me importó, me sentí más relajado. De hecho me convidó de su té rojo. Entonces continué,
- Me encontraba en la playa, parece que no era un día de verano porque no se sentía para nada frío. Mientras caminaba me llamó la atención una chica, era rubia.
Era un poco alta y llevaba puesto un hermoso vestido azul celeste transparente.
Pude apreciar su pecho desnudo el cual se veía muy amoratado y lacerado. Traté de hablar con ella pero comenzó a llorar y huyó. Decidí seguirla y me fui a dar a una especie de fábrica. Aparentemente allí hacían jabón.-
- Jabón?-
- Sí, es lo que dije.- Bebí un poco más de té y continué, vaya que estaba relajado, como si tocara el cielo, - Así que fui dentro de la fábrica. Se veía muy antigua, como una galerón de madera.-
- Tal vez es por estos edificios, son muy viejos, sabes. Hay un lugar parecido al que mencionas no muy lejos de aquí.-
- No lo sé pero deja que terminé. Así que me senté junto a la chica mientras la miraba trabajar confeccionando el jabón, casi como algo artesanal. No lo estaba fabricando literalmente, simplemente empacándolo ahora que lo pienso. Le dije que podría ayudarla a sentirse mejor pero me rechazó al principio.-
- Se suponía que la ibas a ayudar?-
- No soy Dios, por qué habría de hacer eso? En fin, después aceptó y terminamos juntos lo que ella estaba haciendo. Sin embargo, por alguna razón yo no debía estar allí...-
- Según quién?-
- Su jefe. No lo ví a él por así decirlo. Viré hacia arriba hacia su oficina. habían unas letras negras en las ventanas, lentamente se empezaron a dibujar solas; C y K. Tan pronto como las leí las ventanas se rompieron, como si no debí haberlas pronunciado en voz alta. Ah, y eso es todo.-
- Tal vez no era tu asunto.-
- Y qué te hace pensar que no eras tú?-
- Claro, por qué sería yo una chica rubia en tu sueño?-
- Porque tal vez sea tu otro yo. Ahora lo veo más claro; tal vez sí seas tú, como si fueras Alicia.-
- Como la de los libros? Y entonces quién serías tú?-
- El conejo, por supuesto! Tiene sentido. Se supone que debo guiarte hacia el País de las Maravillas pero aparentemente tú no quieres ir allí...-
- No intentes sacar conclusiones erróneas, yo soy quien debe sanar a los demás, no lo olvides.-
Edith se estaba poniendo algo agitada así que manejé la situación con más cuidado.- Y qué tal si te dijera que ambos podemos sanarnos mutuamente; a tí te falta algo que a mí se sobra y al contrario, por lo tanto funcionamos bien juntos, no lo crees? Pero si te alejas de mí las cosas se pondrán mucho muy difíciles.-
- A veces me aterra mucho dar el siguiente paso.-
- Por supuesto, lo noté hace varios meses.-
Friday, January 28, 2011
LAS DOS CARAS DE EDITH (continúa):
Edith comenzaba a ponerse más y más misteriosa con cada paso que yo seguía tomando. He allí a una delicada criatura con ojos radiantes de vida y una sonrisa que me atraía poderosamente pero por otro lado a veces parece que ocultaba algo, conducta que eventualmente daba lugar a esa tremendamente desagradable palabra que terminaba arruinando las relaciones; secretos.
Ese día cuando nos vimos en el espejo para obeservar mi creación una visión vino de golpe; era una niña corriendo, quizá escapanado de algo o alguien . Llevaba un suéter brillante y rojo con capucha...caperucita? No lo creo. Le dije a Edith y se sacó de onda. Se quedó callada y lentamente se alejó.
Cuando regresamos a casa la sentí algo distante así que yo le seguí la corriente y no dije una sola palabra. La dejé experimentar el incómodo silencio, una especie de tortura, y luego, después de un rato reaccionó.
- Esa niña era yo, sé que era yo! Cómo pudiste haber sabido eso si jamás te lo he contado?-
- Eh...eso es muy extraño pero si no es indiscreción por qué estabas huyendo?- contesté con precaución. Se quedó callada de nuevo; se cruzó de brazos y se echó en el sofá algo tensa.- Edith, por qué estabas huyendo? No niegas lo que te conté, entonces?-
- Eso ya es parte del pasado, de acuerdo? Me sorprende que lo hayas visto, es acaso algún talento nuevo del cual no estaba bien enterada?-
- No...solamente sucedió de de repente.-
- En verdad no puedo creer que hayas visto algo tan singular como un recuerdo que pertenece a alguien más.-
- Bueno, ya es mi memoria porque de seguro la recordaré después,- contesté tan seguro de lo que estaba diciendo. Me dio una palmada en mi hombro; sentí que sus ojos se nublaban, - Creo, creo que has tocado una fibra sensible no lo crees, y creo pues que aún así preferiría no hablar de ello.-
- Pero de qué hablas, si acabamos de empezar!- Se levantó y se fue hacia otra dirección estrujando sus hombros. - Buenas noches, Adrian, no quiero continuar esta conversación, de acuerdo? Me iré a la cama.-
- No, por favor espera un minuto, me dejas así en medio de la conversación?-
- No voy a discutirlo!...necesito un tiempo para explicarlo, de acuerdo?-
Entonces pude comprenderlo. Me había encontrado con su lado oscuro, qué seguía?
(continúa)...
Edith comenzaba a ponerse más y más misteriosa con cada paso que yo seguía tomando. He allí a una delicada criatura con ojos radiantes de vida y una sonrisa que me atraía poderosamente pero por otro lado a veces parece que ocultaba algo, conducta que eventualmente daba lugar a esa tremendamente desagradable palabra que terminaba arruinando las relaciones; secretos.
Ese día cuando nos vimos en el espejo para obeservar mi creación una visión vino de golpe; era una niña corriendo, quizá escapanado de algo o alguien . Llevaba un suéter brillante y rojo con capucha...caperucita? No lo creo. Le dije a Edith y se sacó de onda. Se quedó callada y lentamente se alejó.
Cuando regresamos a casa la sentí algo distante así que yo le seguí la corriente y no dije una sola palabra. La dejé experimentar el incómodo silencio, una especie de tortura, y luego, después de un rato reaccionó.
- Esa niña era yo, sé que era yo! Cómo pudiste haber sabido eso si jamás te lo he contado?-
- Eh...eso es muy extraño pero si no es indiscreción por qué estabas huyendo?- contesté con precaución. Se quedó callada de nuevo; se cruzó de brazos y se echó en el sofá algo tensa.- Edith, por qué estabas huyendo? No niegas lo que te conté, entonces?-
- Eso ya es parte del pasado, de acuerdo? Me sorprende que lo hayas visto, es acaso algún talento nuevo del cual no estaba bien enterada?-
- No...solamente sucedió de de repente.-
- En verdad no puedo creer que hayas visto algo tan singular como un recuerdo que pertenece a alguien más.-
- Bueno, ya es mi memoria porque de seguro la recordaré después,- contesté tan seguro de lo que estaba diciendo. Me dio una palmada en mi hombro; sentí que sus ojos se nublaban, - Creo, creo que has tocado una fibra sensible no lo crees, y creo pues que aún así preferiría no hablar de ello.-
- Pero de qué hablas, si acabamos de empezar!- Se levantó y se fue hacia otra dirección estrujando sus hombros. - Buenas noches, Adrian, no quiero continuar esta conversación, de acuerdo? Me iré a la cama.-
- No, por favor espera un minuto, me dejas así en medio de la conversación?-
- No voy a discutirlo!...necesito un tiempo para explicarlo, de acuerdo?-
Entonces pude comprenderlo. Me había encontrado con su lado oscuro, qué seguía?
(continúa)...
Thursday, January 27, 2011
LAS DOS CARAS DE EDITH (continúa):
- Solo dime donde duele mas para que entonces pueda elegir cualquier otra parte, - le mencione a Fly mientras preparaba las agujas.
- De veras quieres saberlo? - contesto muy animado, - de las varias experiencias que he tenido al parecer es en el costado... estas contento ahora?-
- Excelente, - continue con una sonrisa medio siniestra. - Entonces coloquemoslo ahi...-
- Estas completamente seguro. Debo decirte que es tu primera vez, puedes todavia retractarte.-
- Haces que suene TAN tenebroso. He pasado ya por dolores mas intensos, mi gigantesco amigo.-
Edith estaba sentada en la parte trasera muy quietecita esbozando una ligera sonrisa mientras estaba cruzada de brazos; como predije no estaba muy contenta. - Yo no estoy diciendo nada, solamente observo.-
- Eso no está nada bien, Adrian, se ve que no te está apoyando...- dijo Fly.
- Está, está bien,- dije con un tono más relajado.- Así es ella.- El diseño fue cuidadosamente puesto para que no tuviera ningún problema mostrándolo de vez en cuando.
- Sólo relájate...-
Lentamente cerré mis ojos y me acomodé de mi lado derecho. Tan pronto como sentí que las finas agujas entraban el dolor escapó por algún otro lado y sentí algo así como placer, creo que algo casi orgásmico. Después de un rato si estaba adolorido, como si me hubiesen golpeado con un bate de beisból varias veces...
- Todo bien?- decía Fly de cuando en cuando de una manera energética cada media hora. - Si quieres puedes descansar un poco.-
- No...- contesté algo adormilado y confundido. - Estoy bien, por favor continua...-
- Así se habla, con un demonio.-
Por un buen rato perdí por completo la conciencia. Mi mente viajaba por aquel lugar de Chelsea. De nuevo ví una gran cruz dibujada en la pared desgajada por un par de segundos y al mismo tiempo empecé a sentir una enorme punzada pero aún así me resistí a abrir los ojos, mi visión continuó.
Poco a poco mi cuerpo comenzó a aparecer en la pared en lugar de la cruz. Pusé mi mano sobre mi pecho mientras veía la sangre manar de ella como si fuera pintura fresca...esta experiencia me resultó un tanto familiar pero aún así pude notar algo raro. Mi costado izquierdo estaba seco pero si crecía con rapidez un moretón como si fuera un hoyo negro. Ardía y al mismo tiempo se sentía como si corriera un chorro de agua de lluvia a través de él. Era tan intenso y pensé que jamás acabaría.
Luego sentí alfileres en mi cuerpo, los cuales habían aventado al mismo tiempo. Y así el dolor se volvía más y más intenso me penetraba y me perforaba y...auch.
- Ya casi acabamos?- le dije tímidamente a Fly.
- Ah, creo que sí. Deseas ir a verlo al espejo?-
No podía creerlo. Este diseño era muy impresionante. Era un conejo estilizado que recorría mi pálida tez. En verdad me había convertido en un lienzo viviente. La pregunta que me hizo mi cómplice Fly a continuación fue si me detendría en ponerme solamente uno continuaría rellenándome con lo que se viniera en mente?
Ya lo veríamos. Mientras tanto le rogué a Edith que le diera el visto bueno a lo que ella dijo en voz baja, - Nunca pensé en decir esto pero por qué no lo habías hecho antes, te sienta bastante bien!- Y luego me abrazó efusivamente y me besó dulcemente en la mejilla. Contemplamos nuestros reflejos y de pronto nos sentimos como si fuéramos partícipes de un ritual pues ella se sintió bastante desinhibida. Creo que le desperté su lado oscuro.
(continúa).
- Solo dime donde duele mas para que entonces pueda elegir cualquier otra parte, - le mencione a Fly mientras preparaba las agujas.
- De veras quieres saberlo? - contesto muy animado, - de las varias experiencias que he tenido al parecer es en el costado... estas contento ahora?-
- Excelente, - continue con una sonrisa medio siniestra. - Entonces coloquemoslo ahi...-
- Estas completamente seguro. Debo decirte que es tu primera vez, puedes todavia retractarte.-
- Haces que suene TAN tenebroso. He pasado ya por dolores mas intensos, mi gigantesco amigo.-
Edith estaba sentada en la parte trasera muy quietecita esbozando una ligera sonrisa mientras estaba cruzada de brazos; como predije no estaba muy contenta. - Yo no estoy diciendo nada, solamente observo.-
- Eso no está nada bien, Adrian, se ve que no te está apoyando...- dijo Fly.
- Está, está bien,- dije con un tono más relajado.- Así es ella.- El diseño fue cuidadosamente puesto para que no tuviera ningún problema mostrándolo de vez en cuando.
- Sólo relájate...-
Lentamente cerré mis ojos y me acomodé de mi lado derecho. Tan pronto como sentí que las finas agujas entraban el dolor escapó por algún otro lado y sentí algo así como placer, creo que algo casi orgásmico. Después de un rato si estaba adolorido, como si me hubiesen golpeado con un bate de beisból varias veces...
- Todo bien?- decía Fly de cuando en cuando de una manera energética cada media hora. - Si quieres puedes descansar un poco.-
- No...- contesté algo adormilado y confundido. - Estoy bien, por favor continua...-
- Así se habla, con un demonio.-
Por un buen rato perdí por completo la conciencia. Mi mente viajaba por aquel lugar de Chelsea. De nuevo ví una gran cruz dibujada en la pared desgajada por un par de segundos y al mismo tiempo empecé a sentir una enorme punzada pero aún así me resistí a abrir los ojos, mi visión continuó.
Poco a poco mi cuerpo comenzó a aparecer en la pared en lugar de la cruz. Pusé mi mano sobre mi pecho mientras veía la sangre manar de ella como si fuera pintura fresca...esta experiencia me resultó un tanto familiar pero aún así pude notar algo raro. Mi costado izquierdo estaba seco pero si crecía con rapidez un moretón como si fuera un hoyo negro. Ardía y al mismo tiempo se sentía como si corriera un chorro de agua de lluvia a través de él. Era tan intenso y pensé que jamás acabaría.
Luego sentí alfileres en mi cuerpo, los cuales habían aventado al mismo tiempo. Y así el dolor se volvía más y más intenso me penetraba y me perforaba y...auch.
- Ya casi acabamos?- le dije tímidamente a Fly.
- Ah, creo que sí. Deseas ir a verlo al espejo?-
No podía creerlo. Este diseño era muy impresionante. Era un conejo estilizado que recorría mi pálida tez. En verdad me había convertido en un lienzo viviente. La pregunta que me hizo mi cómplice Fly a continuación fue si me detendría en ponerme solamente uno continuaría rellenándome con lo que se viniera en mente?
Ya lo veríamos. Mientras tanto le rogué a Edith que le diera el visto bueno a lo que ella dijo en voz baja, - Nunca pensé en decir esto pero por qué no lo habías hecho antes, te sienta bastante bien!- Y luego me abrazó efusivamente y me besó dulcemente en la mejilla. Contemplamos nuestros reflejos y de pronto nos sentimos como si fuéramos partícipes de un ritual pues ella se sintió bastante desinhibida. Creo que le desperté su lado oscuro.
(continúa).
Wednesday, January 26, 2011
LAS DOS CARAS DE EDITH
Sabía que se enfadaría ligeramente con esto; saben cuando su novia se pone terriblemente temperamental cuando empiezas a cambiar el menor detalle de tu apariencia? Sí, ella es una de esas pero hice que me viera perder la virginidad de mi piel mientras planeaba mi siguiente paso retorcido; inmortalizar mi arquetipo como un tatuaje y qué mejor forma de hacer que dejar que Fly fuera el autor de este nefasto crímen.
Llevé a Edith hasta Brooklyn del cual tengo gratos recuerdos. Cómo podía olvidar el famoso vandalismo de la calle 87th, un proyecto muy similar al que realicé cuando era un puberto allá en Elyria. Pensé que sería igual pero aparentemente mi trabajo fue perpetrado por otro artista callejero llamado Diego quien pintó sobre mi arte. Se supone que era un composición hecha de pegotes, una técnica que aún sigue en boga. Mi idea representaba una serie de espejos ovalados que contenían reflejos de personas que conseguí como modelos.
Tenía la firme intención de que fuera algo memorable o para dotar de vida a las calles pero entonces aquel tipo anónimo pintó con aerosol en rojo. Viéndolo de otra manera, se podía decir que fue una colaboración accidental porque después me inspiró para plasmarlo en un lienzo y eso sí que me ganó el respeto de los críticos. Atraigo a algunas alimañas muy estúpidas a veces.
Para cuando llegué alrededor de las cuatro Fly nos vino a recibir con la calidez de un tabernero, - Ey, bienvenido otra vez, chico! Sabría que vendrías tarde o temprano!- continuó mientras saludó a Edith, - y hasta trajiste a un testigo!-
- Es mi novia, Edith, de quien te advertí, es mala...-
- Ay, vamos, solamente lo dice para asustarte.-
El estudio siempre lucía lleno. En esta ocasión estaban realizando una pieza en la espalda a este tipo bastante robusto de un gran dragón chino. Se veía que tenía una gran pasión por lo oriental; yo también pero ahora me tocaría hacer algo ligeramente distinto.
(continúa).
Sabía que se enfadaría ligeramente con esto; saben cuando su novia se pone terriblemente temperamental cuando empiezas a cambiar el menor detalle de tu apariencia? Sí, ella es una de esas pero hice que me viera perder la virginidad de mi piel mientras planeaba mi siguiente paso retorcido; inmortalizar mi arquetipo como un tatuaje y qué mejor forma de hacer que dejar que Fly fuera el autor de este nefasto crímen.
Llevé a Edith hasta Brooklyn del cual tengo gratos recuerdos. Cómo podía olvidar el famoso vandalismo de la calle 87th, un proyecto muy similar al que realicé cuando era un puberto allá en Elyria. Pensé que sería igual pero aparentemente mi trabajo fue perpetrado por otro artista callejero llamado Diego quien pintó sobre mi arte. Se supone que era un composición hecha de pegotes, una técnica que aún sigue en boga. Mi idea representaba una serie de espejos ovalados que contenían reflejos de personas que conseguí como modelos.
Tenía la firme intención de que fuera algo memorable o para dotar de vida a las calles pero entonces aquel tipo anónimo pintó con aerosol en rojo. Viéndolo de otra manera, se podía decir que fue una colaboración accidental porque después me inspiró para plasmarlo en un lienzo y eso sí que me ganó el respeto de los críticos. Atraigo a algunas alimañas muy estúpidas a veces.
Para cuando llegué alrededor de las cuatro Fly nos vino a recibir con la calidez de un tabernero, - Ey, bienvenido otra vez, chico! Sabría que vendrías tarde o temprano!- continuó mientras saludó a Edith, - y hasta trajiste a un testigo!-
- Es mi novia, Edith, de quien te advertí, es mala...-
- Ay, vamos, solamente lo dice para asustarte.-
El estudio siempre lucía lleno. En esta ocasión estaban realizando una pieza en la espalda a este tipo bastante robusto de un gran dragón chino. Se veía que tenía una gran pasión por lo oriental; yo también pero ahora me tocaría hacer algo ligeramente distinto.
(continúa).
EL LIENZO VIVIENTE
- Debo decirte, amor, que ayer tuve un día muy poco convencional, inclusive hasta para mí.-
- Oh,- dijo Edith con un suspiro sostenido. - De veras? Así que qué te pareció Droogie en persona?-
- Bien, supongo, aunque sentí como que la había visto antes..-
- Pues eso sucede porque según he leído salió del barrio de Brooklyn.-
- No, no es eso, se siente como si la hubiese visto en otra parte, tal vez en un sueño o en otra vida, tal vez...-
- Ay, vamos Adrian! No dejes que la imaginación se lleve lo mejor de tí...-
- No, no es así, de hecho este estado tan esotérico me sienta de maravilla, ahora me siento como un rockstar.-
- De acuerdo, entonces cuando regreses a esta dimensión podrás salir de allí?-
- No, estoy metido en el Pozo de los Miedos...- dije en un tono muy sombrío.
Estaba realizando una especie de ritual de relajación en la tina. Un caleidoscopio de visiones me invadió y eso que no me metía drogas fuertes. Estaba bajo la impresión que estaba haciendo una especie de proyección astral porque me había cruzado con el universo de Droogie. Cada vez que me sumerjo recobro la inspiración y recarga cada uno de mis sentidos...era curioso como esta vez también reaccionaba el sexto sentido.
Me encontraba en una fiesta en SoHo, gran cosa, casi nunca salía de ahí pero esta lugar era muy exclusivo. No sabía cómo continuar esta parte pero sentí convertirme en un perro, uno de color azul para ser exactos y logré cruzar por la alfombra roja, oh sí! Recordé por un pequeño instante que soñar a este animal significaba tener una aguda intuición, según Edith.
- Era como un perro sabueso?-
- No, era más bien como esos salchicha, tú sabes. Era azul muy brillante, como turquesa, lo que me hace recordar varias otras cosas ...-
- Oh puede ser como te percibes a tí mismo.-
- Bien, un día soy un conejo y el otro un tierno perrito que va a donde quiera...pero eso no es todo,- le dije con más dramatismo. Tuve otra visión, sabes, estaba muy enfermo como que no podía salir de la cama...-
- De nuevo, como hace un mes?-
- Mmm, sí, la verdad sí. Estaba necio y no deseaba tomar medicamentos, así que mi madre me tuvo que insertarme una especie de pistola en mi boca...-
- Eso es peculiar...-
- Las que usan para el ganado. Nunca viste eso cuando eras pequeña?-
- Claro que no, no crecí en una granja.-
- Ah bueno, es una herramienta que usan para alimentar a los animales cuando están muy débiles, como las vacas o las ovejas...puede que pinte algo así pero no te burles!-
- Es que es muy divertido pero me intriga, por qué te percibes como animales ahora?-
- Pues no lo sé, creo que soy muy inmaduro, creo yo. Me gusta andar de curioso como los perros y a la vez soy terco y débil que necesito cariño y atención.-
- Y el conejo? -
- Ah, se me ha ocurrido que hay una pequeña e inocente cosa que podrías darme como regalo...- Edith me miró como si fuera a hacer algo perverso. - Planeo hacerme algo en la piel, algo permanente...-
- Qué?...Ah, ya entiendo. Bueno, qué se le va a hacer, sobretodo es tu cuerpo, no el mío. La pregunta es, por qué no te lo hiciste antes cuando eras más joven y descarrilado?-
- Porque a todos les fascinaba mi piel virginal, hasta a tí.-
- Pues entonces supongo que te convertirás en un lienzo viviente, sólo no lo llenes por completo, sólo lo necesario...Me restregaba con sus delicadas manos.
- Así que no estás enojada, puedo entonces, puedo?- le dije de una manera exagerada e infantil.
- Mientras sea algo en verdad emocionante como las cosas que siempre pintas.-
- Como una mujer desnuda?-
- No juegues! Se te acaba de meter esa idea en la cabeza, acaso?-
- No, te lo juro! Me atrae muchísmo pero no es lo que tengo en mente...pero tienes que acompañarme para asegurarme de que me traten bien.-
- Genial! No me lo pierdo por nada!-
- Bien, así se habla, mujer, sé del lugar perfecto.-
- Así que cuando deseas hacer esto?-
- Esta misma tarde...-
- Así que estás libre para hacer otra locura.-
- Pues no exactamente, pero debía ir con Fly para terminar lo del libro y resulta que también se dedica a este tipo de cosas, me mostró su estudio y toda la cosa, eso pega duro.-
Salí y me contemplé en el empañado espejo ovalado diciendo para mí mismo. - Eres un bastardo con suerte, pero esto le dolerá a ella más que a tí...-
- Debo decirte, amor, que ayer tuve un día muy poco convencional, inclusive hasta para mí.-
- Oh,- dijo Edith con un suspiro sostenido. - De veras? Así que qué te pareció Droogie en persona?-
- Bien, supongo, aunque sentí como que la había visto antes..-
- Pues eso sucede porque según he leído salió del barrio de Brooklyn.-
- No, no es eso, se siente como si la hubiese visto en otra parte, tal vez en un sueño o en otra vida, tal vez...-
- Ay, vamos Adrian! No dejes que la imaginación se lleve lo mejor de tí...-
- No, no es así, de hecho este estado tan esotérico me sienta de maravilla, ahora me siento como un rockstar.-
- De acuerdo, entonces cuando regreses a esta dimensión podrás salir de allí?-
- No, estoy metido en el Pozo de los Miedos...- dije en un tono muy sombrío.
Estaba realizando una especie de ritual de relajación en la tina. Un caleidoscopio de visiones me invadió y eso que no me metía drogas fuertes. Estaba bajo la impresión que estaba haciendo una especie de proyección astral porque me había cruzado con el universo de Droogie. Cada vez que me sumerjo recobro la inspiración y recarga cada uno de mis sentidos...era curioso como esta vez también reaccionaba el sexto sentido.
Me encontraba en una fiesta en SoHo, gran cosa, casi nunca salía de ahí pero esta lugar era muy exclusivo. No sabía cómo continuar esta parte pero sentí convertirme en un perro, uno de color azul para ser exactos y logré cruzar por la alfombra roja, oh sí! Recordé por un pequeño instante que soñar a este animal significaba tener una aguda intuición, según Edith.
- Era como un perro sabueso?-
- No, era más bien como esos salchicha, tú sabes. Era azul muy brillante, como turquesa, lo que me hace recordar varias otras cosas ...-
- Oh puede ser como te percibes a tí mismo.-
- Bien, un día soy un conejo y el otro un tierno perrito que va a donde quiera...pero eso no es todo,- le dije con más dramatismo. Tuve otra visión, sabes, estaba muy enfermo como que no podía salir de la cama...-
- De nuevo, como hace un mes?-
- Mmm, sí, la verdad sí. Estaba necio y no deseaba tomar medicamentos, así que mi madre me tuvo que insertarme una especie de pistola en mi boca...-
- Eso es peculiar...-
- Las que usan para el ganado. Nunca viste eso cuando eras pequeña?-
- Claro que no, no crecí en una granja.-
- Ah bueno, es una herramienta que usan para alimentar a los animales cuando están muy débiles, como las vacas o las ovejas...puede que pinte algo así pero no te burles!-
- Es que es muy divertido pero me intriga, por qué te percibes como animales ahora?-
- Pues no lo sé, creo que soy muy inmaduro, creo yo. Me gusta andar de curioso como los perros y a la vez soy terco y débil que necesito cariño y atención.-
- Y el conejo? -
- Ah, se me ha ocurrido que hay una pequeña e inocente cosa que podrías darme como regalo...- Edith me miró como si fuera a hacer algo perverso. - Planeo hacerme algo en la piel, algo permanente...-
- Qué?...Ah, ya entiendo. Bueno, qué se le va a hacer, sobretodo es tu cuerpo, no el mío. La pregunta es, por qué no te lo hiciste antes cuando eras más joven y descarrilado?-
- Porque a todos les fascinaba mi piel virginal, hasta a tí.-
- Pues entonces supongo que te convertirás en un lienzo viviente, sólo no lo llenes por completo, sólo lo necesario...Me restregaba con sus delicadas manos.
- Así que no estás enojada, puedo entonces, puedo?- le dije de una manera exagerada e infantil.
- Mientras sea algo en verdad emocionante como las cosas que siempre pintas.-
- Como una mujer desnuda?-
- No juegues! Se te acaba de meter esa idea en la cabeza, acaso?-
- No, te lo juro! Me atrae muchísmo pero no es lo que tengo en mente...pero tienes que acompañarme para asegurarme de que me traten bien.-
- Genial! No me lo pierdo por nada!-
- Bien, así se habla, mujer, sé del lugar perfecto.-
- Así que cuando deseas hacer esto?-
- Esta misma tarde...-
- Así que estás libre para hacer otra locura.-
- Pues no exactamente, pero debía ir con Fly para terminar lo del libro y resulta que también se dedica a este tipo de cosas, me mostró su estudio y toda la cosa, eso pega duro.-
Salí y me contemplé en el empañado espejo ovalado diciendo para mí mismo. - Eres un bastardo con suerte, pero esto le dolerá a ella más que a tí...-
Tuesday, January 25, 2011
SOY EL ARQUETIPO
Los últimos eventos de la semana me hicieron pensaron en un montón de cosas...necesitaba un símbolo de algo permanente en mi vida, una huella más fuerte y poderosa que las cicatrices que me han dejado a través de los años, un modelo a seguir. Y pensaba, ya tengo al conejo pero a la vez quiero ser yo ese arquetipo. Entonces recordé aquel sueño del tatuaje del corazón en espiral, tal vez acuda con Fly.
Los últimos eventos de la semana me hicieron pensaron en un montón de cosas...necesitaba un símbolo de algo permanente en mi vida, una huella más fuerte y poderosa que las cicatrices que me han dejado a través de los años, un modelo a seguir. Y pensaba, ya tengo al conejo pero a la vez quiero ser yo ese arquetipo. Entonces recordé aquel sueño del tatuaje del corazón en espiral, tal vez acuda con Fly.
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