11
A veces siento que minutos que incluyen al número once como la 1:11 PM sirven para pensar en tantas cosas, además de ser la hora de la comida. En esta ocasión sirvió para la contemplación. Janie y yo, y su equipo creamos una verdadera obra de arte, y pues cómo podría yo describirlo? Los gráficos nipones son capaces de enaltecer cualquier cosa. Ni que yo estuviera despreciando lo que hice pero lucía como arte pop aún más ácido. Su abuso de colegialas ingenuas me recordó a aquellas épocas en las que las chicas pinup eran otra cosa. No se veían para nada degrdantes , se veían bastante poderosas. M. entintó el trabajo con suma meticulosidad y yo rayoneé como cualquier niño cuando le dan su primer crayones.
Pero este ejercicio solamente sirvió de calentamiento. Lo bueno vendría a la hora de desplegar nuestro talento en un viejo edificio en la calle Mercer, el cual no estaba muy aparatdo de mi loft. Seguíamos las tendencias que empezaron otros grupos como el Colectivo Wooster, ya que yo tuve mis raíces en el arte callejero, razón por la cual tenía muchos leales seguidores.
En una ocasión se me había ocurrido cuando todavía estaba en la escuela de arte hacer pegotes con la forma de una criatura zoomórfica con el símbolo del infinto en el lomo brincando. El estilo ha cambiado a través de los años, pero la idea sigue siendo igual. Al principio casi nadie entendió el mensaje, así que después decidimos hacerlo más escandaloso yo y unos amigos empapándonos en sangre falsa o pintura hasta la altura de los hombros semidesnudos, y finalmente incluimos la frase en cualquier espacio vacío de las calles de Spring Street, Mauvais garçon du Mercer Street. Aunque a algunos les pareció jocoso, para otros era un paganismo barato. A veces sí que le sacamos un susto a varias personajes sobretodo en la Noche de Brujas.
Como mencionaba en una entrevista a una revista hace tiempo, si yo llegase a pintar cosas como esas ne colgarían. A veces hasta para una galería por muy poco convencional que sea aún eso resulta ser muy impactante. Los eventos de la última década le dieron muchísimo en qué pensar a esta gran ciudad porque quizás habíamos llegado demasiado lejos y muchos usaron el arte con causa cuando yo solamente buscaba respuestas. Así que el 11 se convirtió en un símbolo de todo aquello que perdimos, una herida abierta tal vez. Hasta yo lamenté el hecho de que varios murales de Miró que estaban ubicados en las Torres Gemelas fueron reducidos a escombros.
Siempre quise seguir sus pasos desde que tengo uso de memoria, pero como algunas personas medianamente ilustradas dirían, pues, no serás ningún Picasso, pero lo que haces sí es bello, como si él ya representara el estándar para medir el arte moderno. Me pregunto; acaso ya no hay nadie mejor que él? Ya alcanzamos entonces la perfección y no nos dimos cuenta, por qué entonces hacemos lo que hacemos? Pues, podría decírselos así; él cabó un hoyo junto con Braque pero lo hicieron más grande y mucho mejor. Así, su inmensidad atrae a otros, todos queremos un poco de ella y es mucho más que el dinero, la fama y demás cosas terrenales. Y aunque puede que él sólo no haya inventado el Cubismo es una idea que pertenece a cualquiera que quiera darle cabida en su corazón. Creo que tomé prestadas esas últimas palabras de Janie. Por lo tanto, esta noche haríamos juntos un madriguera más profunda que ninguna otra.
Edith llegó justo a tiempo. Estaba demasiado abrigada como si fuera un regalo envuelto y la cubría una especie de bufanda rosa pastel que hacía juego con sus hermosos ojos azules. Le insistí en venir a este evento para que me admirara en todo mi esplendor. Se mostraba un poco tímida cuando la llevaba por lo cual a ratos la consideraba mi seguidora artística, pero muchos de mis amigos sabían que de alguna manera u otra se las ingeniaba para encajar.
- LUCES MÁS RADIANTE AHORA.-
- Te parece?- le dije. - Con tantas cosas que hemos hecho aquí realmente ni me he dado cuenta, debe ser una fuerza interior, supongo. Hmm, Fuerza.
- SEGURO QUE VOY CONTIGO, ES MUY BUENO CONVIVIR CON GENTE DE OTRAS CULTURAS , SUPONGO.-
Y ésa es la belleza de esta ciudad; entre más me involucre con ella más se encariña con mi arte. Pero honestamente Feivel insiste en que pronto llevemos nuestro negocio hast a el distrito de Chelsea; hay que seguir a la corriente.
Sunday, December 12, 2010
Saturday, December 11, 2010
TRASPATIO (continúa):
- Vivimos en un mundo cruel, Adrián, por lo tanto debemos prepararnos para enfrentrarlo. Algunos prefieren las armas, otros como nosotros utilizamos el arte para darle poder a las ideas. A su vez la idea es pasada de generación en generación, lo que asegura su larga existencia. Quién empieza esta cadena, nadie lo sabe, pero la realidad es que ese poder pertenece a cualquiera que quiera aceptarlo en su corazón,- fueron las sabias palabra de la señorita Wu.
- Eso es tan profundo, dónde fue que lo aprendiste? -
- Mi padre me lo enseñó, esa clase de educación no se obtiene en la escuela y aplica para muchas cosas, es la mejor parte.-
- Ya veo...-
Los recuerdos de mis últimos sueños chocaban contra mi cabeza como olas salvajes. Aquella vez que me vi como un mounstro esplendoroso también tenía la capacidad de atraer las alimañas. Ahora entendía cómo era que en este tiempo de mi corta existencia quizá estuve atrayendo a la gente equivocada, pero a la vez sirvió bien para definirme como persona. Fue entonces que se me ocurrio mostrarle a Janie mi otra obra, Conejo Mounstro y le expliqué lo que me obligó a pintarla; era mucho más que una mercancía, era dramática e infantil al mismo tiempo.
- Ten cuidado, no querrás que otros malinterpreten ésta, - dijo ella poniendo un gesto medio raro, lo que me recordó a una frase de una famosa película:
- Algo me agrada de ésta, Bob. Déjala.-
Eso es lo que le dijo el Guasón a su secuaz tras contemplar una pintura de Francis Bacon sumamente grotesca.
Como decía mi loca maestra de arte, si pintas algo le das poder, aunque más bien creo ahora que yo soy quien lo hace posible y nadie más, por lo tanto me niego a darle poder a quien definitivamente no lo merece.
- De donde vengo también nos gusta potencializar las cosas, pero venden. Y por lo que veo esta pieza tiene mucho de eso, se volverá todo un fenómeno, no lo crees?- le dijo Janie a un compañero suyo a quien apodaban solamente M. Él respondió,- Kawaii!- un término japonés que significa bonito, aunque en realidad abarca todo lo explota el lado sensible y tierno presente en todas las personas. No soy tierno, pero sí bonito, con eso puedo vivir un rato.
- Sabes cómo realizan un cómic o un manga, Adrian-chan? - dijo Janie.
- Algo, no estoy completamente familiarizado,- respondí amablemente, pero ignoraba esa disciplina por completo.
Se acercó a un lienzo recién preparado aquella mañana. Sacó un lápiz de dibujo y comenzó a garabatear sin tener algo planeado.
- Es que sabes, ese trabajo siempre es en equipo. Unos se encargan de dibujar a lápiz mientras otro se ocupa de entintarlo y entramarlo, y finalmente están quienes escriben los títulos. Al lector le agrada lo que ve y lo compra, pero son raras las veces que se detienen a pensar quién lo hizo. Pero pase lo que pase todos nos adjudicamos la fama, no solamente uno, así somos más fuertes, nos hacemos llamar Shojo One.-
Janie abrió mi mano y colocó una brocha muy fina de bambú a la cual llaman sumi, - toma, ahora sigue tú, mi querido usagi, - y me sonrió con sus ojos tan delgados y expresivos como lo que me entregó. Por cierto, usagi significa conejo, para variar. Le dije, - De acuerdo, seguiré, mas debo advertirte, soy una persona muy desordenada para pintar.-
- Vivimos en un mundo cruel, Adrián, por lo tanto debemos prepararnos para enfrentrarlo. Algunos prefieren las armas, otros como nosotros utilizamos el arte para darle poder a las ideas. A su vez la idea es pasada de generación en generación, lo que asegura su larga existencia. Quién empieza esta cadena, nadie lo sabe, pero la realidad es que ese poder pertenece a cualquiera que quiera aceptarlo en su corazón,- fueron las sabias palabra de la señorita Wu.
- Eso es tan profundo, dónde fue que lo aprendiste? -
- Mi padre me lo enseñó, esa clase de educación no se obtiene en la escuela y aplica para muchas cosas, es la mejor parte.-
- Ya veo...-
Los recuerdos de mis últimos sueños chocaban contra mi cabeza como olas salvajes. Aquella vez que me vi como un mounstro esplendoroso también tenía la capacidad de atraer las alimañas. Ahora entendía cómo era que en este tiempo de mi corta existencia quizá estuve atrayendo a la gente equivocada, pero a la vez sirvió bien para definirme como persona. Fue entonces que se me ocurrio mostrarle a Janie mi otra obra, Conejo Mounstro y le expliqué lo que me obligó a pintarla; era mucho más que una mercancía, era dramática e infantil al mismo tiempo.
- Ten cuidado, no querrás que otros malinterpreten ésta, - dijo ella poniendo un gesto medio raro, lo que me recordó a una frase de una famosa película:
- Algo me agrada de ésta, Bob. Déjala.-
Eso es lo que le dijo el Guasón a su secuaz tras contemplar una pintura de Francis Bacon sumamente grotesca.
Como decía mi loca maestra de arte, si pintas algo le das poder, aunque más bien creo ahora que yo soy quien lo hace posible y nadie más, por lo tanto me niego a darle poder a quien definitivamente no lo merece.
- De donde vengo también nos gusta potencializar las cosas, pero venden. Y por lo que veo esta pieza tiene mucho de eso, se volverá todo un fenómeno, no lo crees?- le dijo Janie a un compañero suyo a quien apodaban solamente M. Él respondió,- Kawaii!- un término japonés que significa bonito, aunque en realidad abarca todo lo explota el lado sensible y tierno presente en todas las personas. No soy tierno, pero sí bonito, con eso puedo vivir un rato.
- Sabes cómo realizan un cómic o un manga, Adrian-chan? - dijo Janie.
- Algo, no estoy completamente familiarizado,- respondí amablemente, pero ignoraba esa disciplina por completo.
Se acercó a un lienzo recién preparado aquella mañana. Sacó un lápiz de dibujo y comenzó a garabatear sin tener algo planeado.
- Es que sabes, ese trabajo siempre es en equipo. Unos se encargan de dibujar a lápiz mientras otro se ocupa de entintarlo y entramarlo, y finalmente están quienes escriben los títulos. Al lector le agrada lo que ve y lo compra, pero son raras las veces que se detienen a pensar quién lo hizo. Pero pase lo que pase todos nos adjudicamos la fama, no solamente uno, así somos más fuertes, nos hacemos llamar Shojo One.-
Janie abrió mi mano y colocó una brocha muy fina de bambú a la cual llaman sumi, - toma, ahora sigue tú, mi querido usagi, - y me sonrió con sus ojos tan delgados y expresivos como lo que me entregó. Por cierto, usagi significa conejo, para variar. Le dije, - De acuerdo, seguiré, mas debo advertirte, soy una persona muy desordenada para pintar.-
Friday, December 10, 2010
TRASPATIO
Al grafiti y el arte callejero los considero como los hijos bastardos del muralismo y hacen de las suyas hasta que les entra el remordimiento y deciden enmendar su camino. Ver lo que hacía Janie me hizo pensar así. Pintar a una seductora chica que sea capaz de detener el tráfico cualquiera, pero los modernos mounstros de Wu son capaces de devorar las paredes como un dulce y tierno Godzilla metido en ácido o algo así.
El equipo de Janie arribó a mi estudio horrorosamente temprano mientras el lugar se volvía lentamente una pista de circo. Algunas veces para evitar perder la concentración tengo el mal hábito de tronar mis dedos o cosas así.
La prometedora artista tenía su base en Tokyo, para ser mas específicos en el distrito de Harajuku, un lugar al cual definitivamente no recomendaría ir si andas levemente o muy colocado. Perseguía la corriente llamada Superflat, el cual creo que tiene influencia del Pop Art; sin embargo ellos lo producían a una mayor escala.
Janie no era cien por ciento japonesa, ya que venía del padre chino y madre nipona pero nació en Nueva York por mera casualidad. Aun así, regresó a sus raíces y poco a poco se ganó el respeto de grandes maestros como Murakami y colaboró por un tiempo con el infame Kaikai Kiki, algo así como el equivalente de The Factory de Andy Warhol.
- Sabes, conozco a otra chica a la que le gusta pintar animales, ella es Chinatsu Ban, pero ella por lo general hace muchos elefantes. De hecho, ya ha expuesto por aquí en Nueva York varias veces.-
- Genial,- agregué, - Yo estoy obsesionado con los conejos, pero solamente yo logro que den miedo.-
- Pues, ya veremos, niño bonito...- dijo Janie. Al parecer este evento era para meramente llamar la atención y para demostrar mi versatilidad, hoy en día uno no puede decirle que no a cualquier cosa y menos si eres artista.
Era la primera ocasión en la que me tocaba colaborar con estos individuos bien entrenados, pero por alguna razón se había vuelto una epidemia eso de las colaboraciones en Estados Unidos; el Oriente se encuentra con el Occidente, o como nombraron este evento, SoHo contra Shojo. El atractivo era realizar pinturas en vivo, o live painting, osea yo contra Janie. Sabía que eran un rival serio, por eso a veces definitivamente me pensaba que aquella de idea de aventarme parecía atractiva.
Observaba cómo ella miraba con entusiasmo una pintura que realicé hace tiempo llamada Demasiado Delineador. Estaba como una pequeña cabeceando. Le daba un aire a la Gwen Stefani de los noventa; traía un top con encaje, pantalones amplios y una especie de mochila hecha a mano con la forma de un conejito con largas orejas. Puede que ahí es donde portaba su material de trabajo.
Janie volteó a verme y sonrió, -Me encanta éste, se ve muy sexy.- Para ser honestos era una pintura a gran escala de Scraps resaltando el uso de delineador, el cual estaba corrido por todo el cuadro empleando acrílico y óleos, mi combinación predilecta. Había un cierto encanto en ella que no estaba planeado y que en cierta forma sobrepasaba la ternura que normalmente inspira una de las criaturas más vulnerables de Dios.
Janie tenía unos veintidós años y yo estaba así de entrar a los treinta. No era la primera vez que nos tocaba tener este tipo de experiencias colaborativas en ese distrito, ya que el año pasado tuvimos a un tipo de Berlín y a Pennywise; un artista callejero de Brooklyn. Cómo fue que me metieron en esto? No lo sé, pero también comencé haciendo destrozos en las calles.
El acto consistía en una especie de performance hecho en parejas; uno empezaba la pintura y el segundo mejoraba la composición, respetando el mensaje. Es un momento en el que hay una verdadera conexión con el otro, como si literalmente entrara en su pellejo. Es por ello que estudié el trabajo de Janie por meses a fin de que no me sintiera intimidado por su fina ejecución. No íbamos a batirnos en duelo o algo así, pero sí era una gran oportunidad de aprendizaje.
El tema giraba alrededor de la utilidad del arte, así que yo había sugerido el tema, - el arte como un arma- así que lo que surja de esto servirá para la posteridad, nada con fin de lucro. Por eso concentré todas mis energías creativas para sentirme verdaderamente como un niño jugando a pintar.
- Deberías llamar a esta exposición Traspatio, porque uno se siente como si estuviera allí- vociferó Janie. Me sacó de un aparente trance y le dije, - Ah, discúlpame, es que he tenido un día muy largo y he tenido muchas cosas metidas en la cabeza, me decías?-
- No te asustes, si no soy un bicho raro. Entiendo que tú tengas tu estilo y yo el mío,- dijo ella mientras se acomodaba muy a gusto en el piso de duela.
Por un momento me dio la sensación como si ya hubiera experimentado esto antes, como en el sueño que tuve cuando recién regresé aquí, hasta las mismas palabras. Acaso ella tenía algo más que mostrarme?
Al grafiti y el arte callejero los considero como los hijos bastardos del muralismo y hacen de las suyas hasta que les entra el remordimiento y deciden enmendar su camino. Ver lo que hacía Janie me hizo pensar así. Pintar a una seductora chica que sea capaz de detener el tráfico cualquiera, pero los modernos mounstros de Wu son capaces de devorar las paredes como un dulce y tierno Godzilla metido en ácido o algo así.
El equipo de Janie arribó a mi estudio horrorosamente temprano mientras el lugar se volvía lentamente una pista de circo. Algunas veces para evitar perder la concentración tengo el mal hábito de tronar mis dedos o cosas así.
La prometedora artista tenía su base en Tokyo, para ser mas específicos en el distrito de Harajuku, un lugar al cual definitivamente no recomendaría ir si andas levemente o muy colocado. Perseguía la corriente llamada Superflat, el cual creo que tiene influencia del Pop Art; sin embargo ellos lo producían a una mayor escala.
Janie no era cien por ciento japonesa, ya que venía del padre chino y madre nipona pero nació en Nueva York por mera casualidad. Aun así, regresó a sus raíces y poco a poco se ganó el respeto de grandes maestros como Murakami y colaboró por un tiempo con el infame Kaikai Kiki, algo así como el equivalente de The Factory de Andy Warhol.
- Sabes, conozco a otra chica a la que le gusta pintar animales, ella es Chinatsu Ban, pero ella por lo general hace muchos elefantes. De hecho, ya ha expuesto por aquí en Nueva York varias veces.-
- Genial,- agregué, - Yo estoy obsesionado con los conejos, pero solamente yo logro que den miedo.-
- Pues, ya veremos, niño bonito...- dijo Janie. Al parecer este evento era para meramente llamar la atención y para demostrar mi versatilidad, hoy en día uno no puede decirle que no a cualquier cosa y menos si eres artista.
Era la primera ocasión en la que me tocaba colaborar con estos individuos bien entrenados, pero por alguna razón se había vuelto una epidemia eso de las colaboraciones en Estados Unidos; el Oriente se encuentra con el Occidente, o como nombraron este evento, SoHo contra Shojo. El atractivo era realizar pinturas en vivo, o live painting, osea yo contra Janie. Sabía que eran un rival serio, por eso a veces definitivamente me pensaba que aquella de idea de aventarme parecía atractiva.
Observaba cómo ella miraba con entusiasmo una pintura que realicé hace tiempo llamada Demasiado Delineador. Estaba como una pequeña cabeceando. Le daba un aire a la Gwen Stefani de los noventa; traía un top con encaje, pantalones amplios y una especie de mochila hecha a mano con la forma de un conejito con largas orejas. Puede que ahí es donde portaba su material de trabajo.
Janie volteó a verme y sonrió, -Me encanta éste, se ve muy sexy.- Para ser honestos era una pintura a gran escala de Scraps resaltando el uso de delineador, el cual estaba corrido por todo el cuadro empleando acrílico y óleos, mi combinación predilecta. Había un cierto encanto en ella que no estaba planeado y que en cierta forma sobrepasaba la ternura que normalmente inspira una de las criaturas más vulnerables de Dios.
Janie tenía unos veintidós años y yo estaba así de entrar a los treinta. No era la primera vez que nos tocaba tener este tipo de experiencias colaborativas en ese distrito, ya que el año pasado tuvimos a un tipo de Berlín y a Pennywise; un artista callejero de Brooklyn. Cómo fue que me metieron en esto? No lo sé, pero también comencé haciendo destrozos en las calles.
El acto consistía en una especie de performance hecho en parejas; uno empezaba la pintura y el segundo mejoraba la composición, respetando el mensaje. Es un momento en el que hay una verdadera conexión con el otro, como si literalmente entrara en su pellejo. Es por ello que estudié el trabajo de Janie por meses a fin de que no me sintiera intimidado por su fina ejecución. No íbamos a batirnos en duelo o algo así, pero sí era una gran oportunidad de aprendizaje.
El tema giraba alrededor de la utilidad del arte, así que yo había sugerido el tema, - el arte como un arma- así que lo que surja de esto servirá para la posteridad, nada con fin de lucro. Por eso concentré todas mis energías creativas para sentirme verdaderamente como un niño jugando a pintar.
- Deberías llamar a esta exposición Traspatio, porque uno se siente como si estuviera allí- vociferó Janie. Me sacó de un aparente trance y le dije, - Ah, discúlpame, es que he tenido un día muy largo y he tenido muchas cosas metidas en la cabeza, me decías?-
- No te asustes, si no soy un bicho raro. Entiendo que tú tengas tu estilo y yo el mío,- dijo ella mientras se acomodaba muy a gusto en el piso de duela.
Por un momento me dio la sensación como si ya hubiera experimentado esto antes, como en el sueño que tuve cuando recién regresé aquí, hasta las mismas palabras. Acaso ella tenía algo más que mostrarme?
Thursday, December 9, 2010
BUSCADO
Me he creado una nueva filosofía, - El arte es un arma mortal, por favor manéjese con cuidado.- Me surgió tras observar cuidadosamente a Feivel y al mismo que imaginaba a potenciales clientes. Es un buen habito mío adelantarme a los pensamientos de los demás, especialmente cuando se trata de una exposición, ya que la mirada de la gente indica claramente lo que quiere pero a veces es todo un enigma. Cuando siento que no mueven ni siquiera un músculo es el momento perfecto en que dicen, - cuánto por el?- Tuve que hacerme mas hábil con el tiempo o de lo contrario me estaría malbaratando, después de todo esto es negocio, no placer. Aún así me emociona que la gente se divierta como chiquillos que van a un parque al aire libre o como si salieran a empaparse en medio de la tormenta; total libertad, caos organizado,y qué era yo más que una criatura indefensa en medio de una mounstrosa urbe, como si fuera una mascota en una tienda esperando a ser comprado, y que ya tenía un precio bien marcado.
Algo hay del riesgo en este negocio que enciende mi pasión por la vida, pensé que había perdido sensación, ya que casi siempre se me han abierto las puertas. Fue relativamente sencillo volverse artista mas no tanto el hecho de encontrar un buen lugar en SoHo y permanecer allí sin morir en el intento. Lo amaba en verdad, por su historia y por su renuencia a dejar de ser un semillero de talentos. El sitio que tengo en Los Angeles es bueno pero le falta esa aire de edificio antiguo que provoca que mi sexto sentido enloquezca. Al parecer a Nueva York lo considero un hogar verdadero, hasta a veces podría jurar que muy de vez en cuando se asoma el fantasma de Basquiat tapizando las paredes con sus leyendas de SAMO.
- NO HE DEJADO DE PENSAR EN TI, ADRIAN, TE EXTRAñO MUCHISIMO PORQUE A TU LADO ME SIENTO JUSTO EN CASA. ♥♥♥ -
Hmm, ése era un mensaje que me había dejado Edith; siempre le dejaba esos corazoncitos al final como si fuera su sello característico.
La llamé de vuelta inmediatamente, no pude resistir.
- Hola, hermosa, recibí tu mensaje, gracias por darle un nuevo significado a nuestra relación, es increíble como algo tan profundo haya salido de algo tan trivial. Edith río un poco y continúo, - qué se supone que significa eso, eh? -
- Analiza esta frase, o me la llevaré a la tumba,- decía dando vueltas y vueltas en mi estudio de manera juguetona, o porque me sentía mimado.
- COMO TE TRATA LA VIDA ULTIMAMENTE, NO ESTARAS PENSANDO EN SALTAR COMO LA OTRA VEZ, O SI? -
Ahora yo era quien reía abiertamente,- Quisiera, de veras, pero por ahora no puedo...-Volteé de pronto y ví que se aproximaban algunas personas quienes de veras se veían importantes y continué, - pero francamente si se me ocurriera nuevamente hacerlo preferiría hacerlo junto a ti.-
Edith hizo pausa por un instante, - Yo, yo regresaré pronto. -
- No quieres que vaya y te rescate? Porque podría hacerlo si me dieras la oportunidad.-
-NO, SIGUE TRABAJANDO, DESPUES DE TODO, ERES REQUERIDO EN OTRA PARTE, ESTARE BIEN.-
Diablos, esto es negocio, no placer.
Me he creado una nueva filosofía, - El arte es un arma mortal, por favor manéjese con cuidado.- Me surgió tras observar cuidadosamente a Feivel y al mismo que imaginaba a potenciales clientes. Es un buen habito mío adelantarme a los pensamientos de los demás, especialmente cuando se trata de una exposición, ya que la mirada de la gente indica claramente lo que quiere pero a veces es todo un enigma. Cuando siento que no mueven ni siquiera un músculo es el momento perfecto en que dicen, - cuánto por el?- Tuve que hacerme mas hábil con el tiempo o de lo contrario me estaría malbaratando, después de todo esto es negocio, no placer. Aún así me emociona que la gente se divierta como chiquillos que van a un parque al aire libre o como si salieran a empaparse en medio de la tormenta; total libertad, caos organizado,y qué era yo más que una criatura indefensa en medio de una mounstrosa urbe, como si fuera una mascota en una tienda esperando a ser comprado, y que ya tenía un precio bien marcado.
Algo hay del riesgo en este negocio que enciende mi pasión por la vida, pensé que había perdido sensación, ya que casi siempre se me han abierto las puertas. Fue relativamente sencillo volverse artista mas no tanto el hecho de encontrar un buen lugar en SoHo y permanecer allí sin morir en el intento. Lo amaba en verdad, por su historia y por su renuencia a dejar de ser un semillero de talentos. El sitio que tengo en Los Angeles es bueno pero le falta esa aire de edificio antiguo que provoca que mi sexto sentido enloquezca. Al parecer a Nueva York lo considero un hogar verdadero, hasta a veces podría jurar que muy de vez en cuando se asoma el fantasma de Basquiat tapizando las paredes con sus leyendas de SAMO.
- NO HE DEJADO DE PENSAR EN TI, ADRIAN, TE EXTRAñO MUCHISIMO PORQUE A TU LADO ME SIENTO JUSTO EN CASA. ♥♥♥ -
Hmm, ése era un mensaje que me había dejado Edith; siempre le dejaba esos corazoncitos al final como si fuera su sello característico.
La llamé de vuelta inmediatamente, no pude resistir.
- Hola, hermosa, recibí tu mensaje, gracias por darle un nuevo significado a nuestra relación, es increíble como algo tan profundo haya salido de algo tan trivial. Edith río un poco y continúo, - qué se supone que significa eso, eh? -
- Analiza esta frase, o me la llevaré a la tumba,- decía dando vueltas y vueltas en mi estudio de manera juguetona, o porque me sentía mimado.
- COMO TE TRATA LA VIDA ULTIMAMENTE, NO ESTARAS PENSANDO EN SALTAR COMO LA OTRA VEZ, O SI? -
Ahora yo era quien reía abiertamente,- Quisiera, de veras, pero por ahora no puedo...-Volteé de pronto y ví que se aproximaban algunas personas quienes de veras se veían importantes y continué, - pero francamente si se me ocurriera nuevamente hacerlo preferiría hacerlo junto a ti.-
Edith hizo pausa por un instante, - Yo, yo regresaré pronto. -
- No quieres que vaya y te rescate? Porque podría hacerlo si me dieras la oportunidad.-
-NO, SIGUE TRABAJANDO, DESPUES DE TODO, ERES REQUERIDO EN OTRA PARTE, ESTARE BIEN.-
Diablos, esto es negocio, no placer.
Wednesday, December 8, 2010
DENTRO DEL HOYO.
Borroso, todo lucía profundamente borroso ahora...el tiempo libre nunca se había sentido tan bien y mucho más con este clima. Con mayor razón me hubieran dado ganas de saltar, pues desde que me enganché en este negocio del arte mi vida ha sido una gran función de circo tras otra. Hasta ahora no se había cruzado por la mente si mi talento valía tanto, no le ví la razón, pero ahora lucía meditabundo como si estuviese a punto de perder algo como alguna parte del cuerpo, y luego pensé en lo que me dijo James el otro día que había algo diferente en mí que es todavía muy enigmático.
Ava, la tarotista dijo que yo era la Estrella, no literalmente sino lo que la rodea claro.
- Te encuentras en un muy buen momento de tu vida, querido; éste es el punto en el que comienzas a revelar tu verdadero yo...-
Éste es el momento en el que más bien yo diría, quiero bajarme de este juego.
Pero si bien recuerdo una línea del cortometraje Lecciones de Vida con Nick Nolte:
- Es arte. Si lo dejas, nunca fuiste un verdadero artista desde el principio.-
Y es ahí donde vuelvo a un viejo dilema. Al mismo tiempo, con impecable puntualidad sonó una canción que tenía puesta de Nine Inch Nails, Right Where It Belongs, lo único que le daba vida a la parte más oscura de mi psique.
- HEY, PRIMOR, DONDE HAS ESTADO? ME EXTRAñASTE? -
- Ey, Maus, qué pasa?-
- Vaya, no te oyes tan animoso el día de hoy, eso puede ser una señal de mala suerte.- Feivel no había cambiado mucho desde la última vez que lo ví, traía puestos unos gafas de sol D&G's bastante anchos como para ocultar bien una resaca.
- Por favor, no me hables de maldiciones, no ando con ese humor,- dije. Subimos a mi enorme estudio para revisar los trabajos de lo que sería mi muestra individual. Miró por un rato la de Ritual y se enamoró instantáneamente de ella.
- ESTO ES PODEROSO, EN VERDAD QUE LO ES. AHORA, DE MOMENTO NO PUEDO DEFINIR QUE ES LO QUE LA HACE TAN INTERESANTE, PERO SIN DUDA HABLARA POR SI SOLA EVENTUALMENTE. -
Mientras entraba en mi segunda taza de café seguía mirando a Feivel atónito pues nunca le había notado esa expresión de idiotizado...y esto sería tan sólo el comienzo.
Borroso, todo lucía profundamente borroso ahora...el tiempo libre nunca se había sentido tan bien y mucho más con este clima. Con mayor razón me hubieran dado ganas de saltar, pues desde que me enganché en este negocio del arte mi vida ha sido una gran función de circo tras otra. Hasta ahora no se había cruzado por la mente si mi talento valía tanto, no le ví la razón, pero ahora lucía meditabundo como si estuviese a punto de perder algo como alguna parte del cuerpo, y luego pensé en lo que me dijo James el otro día que había algo diferente en mí que es todavía muy enigmático.
Ava, la tarotista dijo que yo era la Estrella, no literalmente sino lo que la rodea claro.
- Te encuentras en un muy buen momento de tu vida, querido; éste es el punto en el que comienzas a revelar tu verdadero yo...-
Éste es el momento en el que más bien yo diría, quiero bajarme de este juego.
Pero si bien recuerdo una línea del cortometraje Lecciones de Vida con Nick Nolte:
- Es arte. Si lo dejas, nunca fuiste un verdadero artista desde el principio.-
Y es ahí donde vuelvo a un viejo dilema. Al mismo tiempo, con impecable puntualidad sonó una canción que tenía puesta de Nine Inch Nails, Right Where It Belongs, lo único que le daba vida a la parte más oscura de mi psique.
Qué si todo lo que te rodea no fuera lo que parece ser?Diablos, a dónde se había ido el Sol para evitar perder la noción del tiempo? Creo que sería la última vez que lo veríamos antes de que comenzaran las nevadas intensas. Un leve sonido cortó el estado de trance en que había entrado con la música. Alguien andaba en la puerta, sabía bien quién era...
Y que si todo el mundo a tu alrededor es un elaborado sueño?
Si miras en tu reflejo
eso es todo lo que quieres ser?
Y que si vieras a través de las grietas,
te encontraras a tí mismo,
y te aterrara ver lo que hay allí?
- HEY, PRIMOR, DONDE HAS ESTADO? ME EXTRAñASTE? -
- Ey, Maus, qué pasa?-
- Vaya, no te oyes tan animoso el día de hoy, eso puede ser una señal de mala suerte.- Feivel no había cambiado mucho desde la última vez que lo ví, traía puestos unos gafas de sol D&G's bastante anchos como para ocultar bien una resaca.
- Por favor, no me hables de maldiciones, no ando con ese humor,- dije. Subimos a mi enorme estudio para revisar los trabajos de lo que sería mi muestra individual. Miró por un rato la de Ritual y se enamoró instantáneamente de ella.
- ESTO ES PODEROSO, EN VERDAD QUE LO ES. AHORA, DE MOMENTO NO PUEDO DEFINIR QUE ES LO QUE LA HACE TAN INTERESANTE, PERO SIN DUDA HABLARA POR SI SOLA EVENTUALMENTE. -
Mientras entraba en mi segunda taza de café seguía mirando a Feivel atónito pues nunca le había notado esa expresión de idiotizado...y esto sería tan sólo el comienzo.
Tuesday, December 7, 2010
EL RAPTO.
Por la última maldita vez; ni que me clavara yo tanto en las drogas, aunque de vez en cuando me echo a escondidas un ligero trago de absenta para hacer que los sentidos se intensifiquen. Aún asi eso nunca me había hecho tener un sueño como el de anoche, el cual estaba dotado de una extraña naturaleza homoerótica.
Y bueno, eh, pues por dónde podria empezar? No me avergüenza en absoluto contar esto, para eso son los diarios, pero aún así quisiera saber por qué demonios me paso estó, y mientras no estuviera Edith me las ingeniaría yo mismo.
De manera inconsciente me atraían las casas antiguas desde pequeño, lo cual explica por qué lo sobrenatural me perisgue una y otra vez y me daba la impresión de percibir a los espíritus.
Antes mis padres yo solíamos visitar por estas fechas de diciembre a unos tíos quienes tenían una cabaña allá por el norte; debí haber tenido alrededor de unos diez años. Más allá de morirme de frío, aún me ha quedado la sensación del aroma de los pinos.
La primer noche que me quedé a dormir soñé que bajaba las escaleras hasta la cocina, quizá por un vaso de agua o algo así. Para mi sorpresa me encontré a un trío de chiquillos haciendo destrozos. Lo curioso del caso es que todos iban ataviados con disfraces de Noche de Brujas, por ejemplo estaba el tipico brujo, un diablillo y un robot. Ahora que se viene a la mente esos eran los mismos disfraces en distintas épocas; una cuando tenía dos, la siguiente de cuando tenía tres y la última de cuando tenía cinco años. Si quisiera compararlo con algo más próximo seria con los monigotes del Extraño Mundo de Jack cuando cantaban al unísono El Rapto de Santa Atroz. Irónicamente los tres amenazaron con raptarme y llevarme muy muy lejos y no veía porque.
Ayer justamente la parte de mí que traía el atuendo de brujo, pero ya más crecida, casi de mi edad vino a visitarme en el sueño, mientras yo estaba sentado muy tranquilo en una rasposa y desgastada silla de mimbre. Se aproximó a mí y lentamente empezó a desabotonar mi camisa hasta dejarme medio desnudo. No, es en serio, de hecho estaba disfrutándolo sin protestar. Pude notar que tocaba ligeramente mi cara, especialmente mis orejas y mi nariz y culminó acomodando su mano bajo mis pantalones, oh Dios, que lío.
Cuando desperté salí de la cama como a eso de las seis de la madrugada sintiéndome ligeramente excitado. Cuando noté que el cielo estaba escasamente iluminado me dejé caer y me envolví entre mis sábanas y muy descaradamente decidí terminar la supuesta fantasía a mi manera, y la terminé bien.
Cuando desperté pensé que tan sólo se había tratado de esos sueños húmedos que uno tenía tantas veces en la pubertad. Ya más delante me levanté a investigar esto en línea lo mejor que pude. Resulta que significaba algo así como que aceptaba a una parte de mí a la que había temido por tanto tiempo. Ah, ahora tenía sentido repasando lo último que hice anoche. Diablos, se notaba y por mucho que extrañaba a Edith, por fortuna estaría de vuelta mañana.
Por la última maldita vez; ni que me clavara yo tanto en las drogas, aunque de vez en cuando me echo a escondidas un ligero trago de absenta para hacer que los sentidos se intensifiquen. Aún asi eso nunca me había hecho tener un sueño como el de anoche, el cual estaba dotado de una extraña naturaleza homoerótica.
Y bueno, eh, pues por dónde podria empezar? No me avergüenza en absoluto contar esto, para eso son los diarios, pero aún así quisiera saber por qué demonios me paso estó, y mientras no estuviera Edith me las ingeniaría yo mismo.
De manera inconsciente me atraían las casas antiguas desde pequeño, lo cual explica por qué lo sobrenatural me perisgue una y otra vez y me daba la impresión de percibir a los espíritus.
Antes mis padres yo solíamos visitar por estas fechas de diciembre a unos tíos quienes tenían una cabaña allá por el norte; debí haber tenido alrededor de unos diez años. Más allá de morirme de frío, aún me ha quedado la sensación del aroma de los pinos.
La primer noche que me quedé a dormir soñé que bajaba las escaleras hasta la cocina, quizá por un vaso de agua o algo así. Para mi sorpresa me encontré a un trío de chiquillos haciendo destrozos. Lo curioso del caso es que todos iban ataviados con disfraces de Noche de Brujas, por ejemplo estaba el tipico brujo, un diablillo y un robot. Ahora que se viene a la mente esos eran los mismos disfraces en distintas épocas; una cuando tenía dos, la siguiente de cuando tenía tres y la última de cuando tenía cinco años. Si quisiera compararlo con algo más próximo seria con los monigotes del Extraño Mundo de Jack cuando cantaban al unísono El Rapto de Santa Atroz. Irónicamente los tres amenazaron con raptarme y llevarme muy muy lejos y no veía porque.
Ayer justamente la parte de mí que traía el atuendo de brujo, pero ya más crecida, casi de mi edad vino a visitarme en el sueño, mientras yo estaba sentado muy tranquilo en una rasposa y desgastada silla de mimbre. Se aproximó a mí y lentamente empezó a desabotonar mi camisa hasta dejarme medio desnudo. No, es en serio, de hecho estaba disfrutándolo sin protestar. Pude notar que tocaba ligeramente mi cara, especialmente mis orejas y mi nariz y culminó acomodando su mano bajo mis pantalones, oh Dios, que lío.
Cuando desperté salí de la cama como a eso de las seis de la madrugada sintiéndome ligeramente excitado. Cuando noté que el cielo estaba escasamente iluminado me dejé caer y me envolví entre mis sábanas y muy descaradamente decidí terminar la supuesta fantasía a mi manera, y la terminé bien.
Cuando desperté pensé que tan sólo se había tratado de esos sueños húmedos que uno tenía tantas veces en la pubertad. Ya más delante me levanté a investigar esto en línea lo mejor que pude. Resulta que significaba algo así como que aceptaba a una parte de mí a la que había temido por tanto tiempo. Ah, ahora tenía sentido repasando lo último que hice anoche. Diablos, se notaba y por mucho que extrañaba a Edith, por fortuna estaría de vuelta mañana.
Monday, December 6, 2010
SoHo SE ENCUENTRA CON SHOJO
Resulta que aquel material que Feivel me había insistido tanto que viera era el de una prominente artista japonesa americana llamada Janie Wu. La estrategia era muy simple,
- el niño malo de SoHo contra la chiquilla que ama el Shōjo -
De hecho este término tan popular se refiere al arte destinado a las chicas adolescentes, y para cualquier otro que se deje atrapar por el género. No le he visto en persona pero a ella le ha encantado mi trabajo.
Raras veces he tenido la oportunidad de apreciar el arte oriental. Recuerdo alguna vez que acudimos a una muestra colectiva en la universidad de diferentes artistas chinos y japoneses para ver qué nuevos conceptos se traían. Y resulta que muchas veces incorporaban su filosofía en casi todo lo que construían. Había una instalación con montones de diarios los cuales contenían el mismo ideograma, ignoro lo que significaba obviamente. Lo que quiso dar muy bien a entender es que el concepto de la repetición garantizaba la eternidad, presumo que me inspiró esto de manera inconsciente al dibujar demasiados conejos.
Hoy en día la invasión japonesa ha traspasado al occidente como una especie de infección viral a la cual muchos se han acostumbrado sin protestar. La gran desventaja para muchos artistas de este país es que su poder de ejecución es sumamente impresionante. El estilo de Janie era dulce y sofisticado, hecho para el consumo masivo, como aquellas imágenes de Hello Kitty pero con un giro mucho mas psicodélico y futurista.
Casualmente esta chica realizó varios murales en los que también empleaba conejos como elemento visual, pero a diferencia de los míos estos eran mucho más abstractos y asquerosamente tiernos. Se las ingeniaba bien para reducir sus personajes en formas voluptuosas acentuadas con tonos pastel y en sus lienzos empleaba mucho la hoja de oro. Tenía tan solo veintiún años y ya gozaba de amplia aceptación. En su barrio un equipo de artistas callejeros le ayudaba a promover estas sutiles viñetas en una escala más grande. Esa era la belleza pues no solamente se limitaba a exponer en galerías, al igual que lo hice yo hace tiempo. Creo que esto sigue siendo un muy buen punto pues el arte debería estar presente en todas partes sin embargo hay que tomar en cuenta que algun día se volverá una mercancía.
Para esta muestra sí estaba preparado desde hace meses, por ello no pude acompañar a Edith a su compromiso familiar. De hecho, estaba ya retrasado un par de semanas, pero me salí con la mía ya que mi nombre tiene, afortunadamente más peso que el de Janie.
Abrí una serie de documentos que Feivel me mando desde hace días, eran precisamente sobre la galería elegida para la gran exhibición en Chelsea. Consideraba M. el perfecto lugar para mi arte perverso, ya que su diseño orgánico le otorgaba la ilusión de ser una especie de túnel. Inlcusive consideré la idea de traerme a unos modelos tipo fetiche para la noche de la inauguración, entre más caprichosa fuera la situación, mejor.
Estaba demasiado ocupado para descifrar que fue lo que me pasó anoche. Llegó un camarada que hace tiempo no veía , James. Apreciaba mucho más su amistad ya que el aún dominaba el arte de ir de bar en bar. Después de estas semanas tan dolorosas de veras necesitaba una distracción. Al Diablo el clima, nunca me ha detenido.
- Hey, conejillo de Indias, no es bueno que andes aquí solitario, sabes a lo que me refiero?- dijo James. Era aun más bajo que yo, lucía como aquellos góticos de antaño que todavía gustaban de escuchar bandas como Bauhaus, Joy Division y The Sisters of Mercy. Solíamos ir a este antro inmundo conocido El Escondite mientras nos hundíamos en las oscuras aguas del rock depresivo por más de tres horas hasta que nos amanecía y debíamos volver al escuela. Alguna que otra vez me topaba con mujeres sumamente interesantes, y yo les decía que era un artista de renombre aunque no lo fuera. Si me pedían que las pintara desnudas, a lo cual yo respondía, - pues tendrás que ganarte ese sitio en mis lienzos.- De eso, vagamente fue hace unos siete años, era tan cruel.
- Escuché por ahí que habías intentado suicidarte, ezz ezzo cierto?- dijo James.
-Seguro que sí! dije Pero pude haber estado demasiado ebrio esa noche, quién demonios te dijo eso?- le pregunté mientras me acomodaba un suéter negro.
- Las malas noticias se corren bastante rápido, entiendes? Pero me alegra que no estés muerto.-
James me miraba de una manera muy curiosa, como si hubiera cambiado la imagen, - estás seguro de que te encuentras bien? Seguro, no te vendría mal agarrar color, pero hay algo que no logro entender que te hace ver mucho mejor.-
- Bueno...- dije en un tono bastante fingido -...se podría decir que volví a nacer.-
Mi minúsculo amigo soltó la carcajada,- A já! No vengas con esa mierda, vamos, larguémonos de aquí...-
Era obvio que James no se tragaría mis cuentos de experiencias sobrenaturales. Eso me estaba orillando a tener una especie de doble vida, la cual se quedaría bien guardada en lo más profundo de los lienzos, aunque por lo mismo se volviesen malditos.
Me eché un ultimo vistazo en el espejo del recibidor y repasé mi atuendo, el cual no era nada fuera de lo común; traía puesto una chaqueta de cuero negro y un gorro que tenía la leyenda, mauvais garçon. Y dije, - vous passez un bon soir, mauvais garçon, algo así como que pases una buena noche, chico malo.-
Resulta que aquel material que Feivel me había insistido tanto que viera era el de una prominente artista japonesa americana llamada Janie Wu. La estrategia era muy simple,
- el niño malo de SoHo contra la chiquilla que ama el Shōjo -
De hecho este término tan popular se refiere al arte destinado a las chicas adolescentes, y para cualquier otro que se deje atrapar por el género. No le he visto en persona pero a ella le ha encantado mi trabajo.
Raras veces he tenido la oportunidad de apreciar el arte oriental. Recuerdo alguna vez que acudimos a una muestra colectiva en la universidad de diferentes artistas chinos y japoneses para ver qué nuevos conceptos se traían. Y resulta que muchas veces incorporaban su filosofía en casi todo lo que construían. Había una instalación con montones de diarios los cuales contenían el mismo ideograma, ignoro lo que significaba obviamente. Lo que quiso dar muy bien a entender es que el concepto de la repetición garantizaba la eternidad, presumo que me inspiró esto de manera inconsciente al dibujar demasiados conejos.
Hoy en día la invasión japonesa ha traspasado al occidente como una especie de infección viral a la cual muchos se han acostumbrado sin protestar. La gran desventaja para muchos artistas de este país es que su poder de ejecución es sumamente impresionante. El estilo de Janie era dulce y sofisticado, hecho para el consumo masivo, como aquellas imágenes de Hello Kitty pero con un giro mucho mas psicodélico y futurista.
Casualmente esta chica realizó varios murales en los que también empleaba conejos como elemento visual, pero a diferencia de los míos estos eran mucho más abstractos y asquerosamente tiernos. Se las ingeniaba bien para reducir sus personajes en formas voluptuosas acentuadas con tonos pastel y en sus lienzos empleaba mucho la hoja de oro. Tenía tan solo veintiún años y ya gozaba de amplia aceptación. En su barrio un equipo de artistas callejeros le ayudaba a promover estas sutiles viñetas en una escala más grande. Esa era la belleza pues no solamente se limitaba a exponer en galerías, al igual que lo hice yo hace tiempo. Creo que esto sigue siendo un muy buen punto pues el arte debería estar presente en todas partes sin embargo hay que tomar en cuenta que algun día se volverá una mercancía.
Para esta muestra sí estaba preparado desde hace meses, por ello no pude acompañar a Edith a su compromiso familiar. De hecho, estaba ya retrasado un par de semanas, pero me salí con la mía ya que mi nombre tiene, afortunadamente más peso que el de Janie.
Abrí una serie de documentos que Feivel me mando desde hace días, eran precisamente sobre la galería elegida para la gran exhibición en Chelsea. Consideraba M. el perfecto lugar para mi arte perverso, ya que su diseño orgánico le otorgaba la ilusión de ser una especie de túnel. Inlcusive consideré la idea de traerme a unos modelos tipo fetiche para la noche de la inauguración, entre más caprichosa fuera la situación, mejor.
Estaba demasiado ocupado para descifrar que fue lo que me pasó anoche. Llegó un camarada que hace tiempo no veía , James. Apreciaba mucho más su amistad ya que el aún dominaba el arte de ir de bar en bar. Después de estas semanas tan dolorosas de veras necesitaba una distracción. Al Diablo el clima, nunca me ha detenido.
- Hey, conejillo de Indias, no es bueno que andes aquí solitario, sabes a lo que me refiero?- dijo James. Era aun más bajo que yo, lucía como aquellos góticos de antaño que todavía gustaban de escuchar bandas como Bauhaus, Joy Division y The Sisters of Mercy. Solíamos ir a este antro inmundo conocido El Escondite mientras nos hundíamos en las oscuras aguas del rock depresivo por más de tres horas hasta que nos amanecía y debíamos volver al escuela. Alguna que otra vez me topaba con mujeres sumamente interesantes, y yo les decía que era un artista de renombre aunque no lo fuera. Si me pedían que las pintara desnudas, a lo cual yo respondía, - pues tendrás que ganarte ese sitio en mis lienzos.- De eso, vagamente fue hace unos siete años, era tan cruel.
- Escuché por ahí que habías intentado suicidarte, ezz ezzo cierto?- dijo James.
-Seguro que sí! dije Pero pude haber estado demasiado ebrio esa noche, quién demonios te dijo eso?- le pregunté mientras me acomodaba un suéter negro.
- Las malas noticias se corren bastante rápido, entiendes? Pero me alegra que no estés muerto.-
James me miraba de una manera muy curiosa, como si hubiera cambiado la imagen, - estás seguro de que te encuentras bien? Seguro, no te vendría mal agarrar color, pero hay algo que no logro entender que te hace ver mucho mejor.-
- Bueno...- dije en un tono bastante fingido -...se podría decir que volví a nacer.-
Mi minúsculo amigo soltó la carcajada,- A já! No vengas con esa mierda, vamos, larguémonos de aquí...-
Era obvio que James no se tragaría mis cuentos de experiencias sobrenaturales. Eso me estaba orillando a tener una especie de doble vida, la cual se quedaría bien guardada en lo más profundo de los lienzos, aunque por lo mismo se volviesen malditos.
Me eché un ultimo vistazo en el espejo del recibidor y repasé mi atuendo, el cual no era nada fuera de lo común; traía puesto una chaqueta de cuero negro y un gorro que tenía la leyenda, mauvais garçon. Y dije, - vous passez un bon soir, mauvais garçon, algo así como que pases una buena noche, chico malo.-
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