MALDITO PARAISO (continúa):
Esas conejitas...ahora ya empezaba a entender la verdadera dimensión de mis visiones, eran ellas quienes andaban detrás de mi mejor mitad, la más fuerte. Tal vez si fuese más abierto les atraería aún más.
Llevé a Debbie a mi nuevo estudio el cual no lucía del todo terminado pero era como dos veces más grande. Tenía como marco una hermosa ventana en forma de media luna; creo que eso la volvía más romántica y mística.
- Así que dime porqué has elegido al conejo como tu tema principal?- preguntó. Era una de esas raras ocasiones en la que alguién lucía verdaderamente interesado en lo que hacía, hasta se me iluminaron los ojos de felicidad.
- Ah, porque como sabrás, tengo un genuino deseo de reinventar. Ahora, como sé que vas a seguir interrogándome toda la noche te explicaré que en el fondo todos somos como el conejo; criaturas vulnerables siempre huyendo en busca de un lugar más seguro en esta tierra, como la mitad de la gente que vive en esta maldita ciudad, como puedes ver. Sin embargo, ellos no pueden estar solos, necesitan de un buen líder y es ahí donde entro yo. Entonces...
...hace mucho tiempo que me sentía solo y desamparado, tan frágil como el cristal. Nací antes de lo debido, decían que ya no podía esperar más para nacer y salir a conocer el mundo terrenal. Irónicamente, era tan endemoniadamente tímido, Mamá llegó a confundir mi silencio y mi necesidad de aislamiento que pensó que quizás era autista, pero no. Yo encontré la manera de expresarme dibujando, pues se volvió mi más potente arma.
- Así que pasaron los años y como puedes observar cree estas, cosas, como símbolos de fe pues necesitaba ante todo mucha fuerza.-
- Qué lindo!- exclamó Debbie. Por un segundo me invadió un recuerdo en el cual Edith me había hecho la misma pregunta.
- Pero también todo esto me hace tan triste...Soy frágil por lo tanto es mi fragilidad uno de mis atributos que más llaman la atención,- contesté mientras bebía un poco más de absenta.
- No seas tan modesto! Eres lindísimo!-
- No lo creo, y mucho menos si llegaras a conocerme mejor...-
- Basta, volvamos a la fiesta, hay alguien que se muere por conocerte. - Tomó mi mano y la apretujo con fuerza y me llevó a la reunión como si ya hubiese notado que andaba bien relajado y un tanto mareado...pero por favor, que no invocase al Conejo Blanco.
(continúa)...
Thursday, April 14, 2011
Wednesday, April 13, 2011
MALDITO PARAISO
El arte es como el aire que respiro, si me lo quitan me ahogo.
Esa llamada de auxilio se convirtió en lo que ahora conocía como el Conejo Blanco,lo que parecía un espíritu o un espectro minúsculo que habitaba en mi cabeza.
Me sentía tan insignificante dentro de ese gran cuarto, sin embargo quería hacerme más fuerte, cómo iba a imaginarme que aquello saldría en la forma de este tramposo impostor...hubiera preferido mil veces andar colocado como dijo Edith, bueno, en cierta forma lo estaba, más bien medicado.
Un ambiente azul me rodeaba, estaba sollozando, cabizbajo como la última vez que soñé que pasarían cosas horrendas en esta casa.
Qué idiota soy, tenía el gran deseo de irme en modo automático pero no con la persona a quien más amaba, todos menos ella, no quería evadirla, por Dios!
Tal vez era porque deseaba escapar de las presiones soicales pero ni que fueran tantas, no, más bien era por el sufrimiento físico. Una serie de padecimientos me habían invadido desde hacía unas dos semanas. Así que el Conejo Blanco vino a mí inconscientemente, así que me pregunto, cómo podría hacer que se fuera?
Pero no, fue como hacer un acto de magia mental que no había logrado dominar del todo.Se supone que debía ayudarme, no joderlo todo.
- Estás hablando contigo mismo, Adrian? No tienes que hacer eso, pues sí hay mucha gente aquí, - dijo una chica morena la cual lucía un muy llamativo vestido corto.
- Oh, discúlpame, debí haber estado hablando de manera automática, me pasa muy seguido,- dije mientras me engullía una copa de un licor verdoso bastante misterioso.
- Perdón?-
- Sí, es algo que sucede cuando dejas que tu mente inconsciente habla sin tapujos.-
- Oh, ya veo...bueno, podría interesarte en otras actividades...-
- Como por ejemplo?-
- Hablar con gente de verdad, gente viva como yo, por supuesto!-
- Disculpa mi lentitud pero quién eres?-
- Soy Debbie, la prima de Droogie? De hecho fui a tu exhibición el año pasado y le conté de tí,creo que soy una especie de casamentera accidental.-
- Acostumbras hacer eso por ella?-
- Ah no, no me malinterpretes, es sólo que nos agrada muchísimo andar entre artistas haciendo cosas de arte.-
- Cosas de arte? Y cómo es que no andan detrás de cualquier otro fantoche o estrella de rock?-
- Ah, pero claro, bien podríamos hacer eso cualquier día de la semana! Pero en serio, somos como, cómo dicen buscadores de talentos!-
- De veras quieren que me una a su siniestro grupo?-
- Pues, no creas que te estamos obligando o algo así,- dijo la chica de grandes ojos.
- Lo sé, pero es que tu presencia es imposible de notar . Por cierto, sabrás que ya tengo una chica.-
- Oh, bueno, ése no es el problema pero creo que también entenderá que tienes vida y que nunca será tan, tan...-
- Predecible y aburrida como la de todos los demás?-
- Bueno, sí, pero si no te molesta que te pregunte, qué es lo que ella hace en tu vida?-
Súbitamente me vino un recuerdo de hace unos tres años cuando apenas andaba con Edith. La traje para que conociera mi apartamento y platicamos después de la cena.
- No merezco andar tras de tí, lo sienti,- le dije con toda franqueza.
- Pero por qué dirías eso? Actúas como si anduvieras con una autoestima muy baja,- dijo ella.
- No, no es eso. Estoy siendo abierto y honesto.-
- De hecho, yo lo veo de una manera en la que te estás juzgando muy severamente, cómo fue que llegaste a esa conclusión?-
Suspiré muy profundamente esperando que ella me mandara a volar tan pronto como pudiera pero luego, - Me llegó un mensaje recientemente y...-
- Y...-
- Es una vieja herida que no ha cerrado, de un ex...-
- Y...-
- Pues no se trata de una chica.-
- Oh, oh vaya...-
- No me odies, sólo fue algo pasajero...-
- Y cuándo pensabas decirme esto?-
- Es que esta es la parte que odio tanto contar cuando ando entre chicas tan especiales como tú.-
- Qué Diablos se supone que significa eso?-
- Tú eres tan diferente y me siento tan seguro alrededor de tí, tan protegido pero hacer que él desaparezca de mi vida no será tan sencillo. Te quiero por las todas las razones correctas.-
- No te odio, Adrian, un ex es un ex, es sólo que se me hace tan extraño que des un giro tan turbulento de un tipo de relación a otra. Sólo podría decir, después de que te apoyado, por qué otra razón quieres andar conmigo?-
- Porque ahora siento en verdad, lo que no había sentido en tanto tiempo. He estado descuidándome, destruyéndome a mí mismo, teniendo vuelcos emocionales. Pero luego te presentas así de la nada y fue como una bendición. Has sido lo mejor que me ha sucedido hasta ahora. Y para demostrarte que estoy hablando en serio haría un retrato tuyo.-
- Y explícame cómo es que eso cambiaría las cosas?-
- Por que todos quienes me conocen saben que normalmente no pinto a las personas ya que soy extremadamente supersticioso.-
- Bueno, si hicieras eso me sentiría muy honrada pero sigue siendo una manera un poco extraña de demostrar que te importo.-
- Y luego, sí pintaste su retrato?- dijo Debbie mirándome pegada a mi conversación . Fuimos luego a la azotea la cual lucía finamente decorada.
- No, no lo hice; de hecho me dejó de hablar por varias semanas, creo que le asustó saber que yo era bi.-
- Eso es razonable, pero creo que eso te hace extra especial o más sensual...Y luego qué la hizo volver?-
- Vaya, eso es una historia para otra ocasión, sólo quiero olvidar por ahora.-
- Genial!- exclamó Debbie mientras procedió a abrazarme como si fuera una especie de figura paterna, qué edad tendría ella, por cierto?
El arte es como el aire que respiro, si me lo quitan me ahogo.
Esa llamada de auxilio se convirtió en lo que ahora conocía como el Conejo Blanco,lo que parecía un espíritu o un espectro minúsculo que habitaba en mi cabeza.
Me sentía tan insignificante dentro de ese gran cuarto, sin embargo quería hacerme más fuerte, cómo iba a imaginarme que aquello saldría en la forma de este tramposo impostor...hubiera preferido mil veces andar colocado como dijo Edith, bueno, en cierta forma lo estaba, más bien medicado.
Un ambiente azul me rodeaba, estaba sollozando, cabizbajo como la última vez que soñé que pasarían cosas horrendas en esta casa.
Qué idiota soy, tenía el gran deseo de irme en modo automático pero no con la persona a quien más amaba, todos menos ella, no quería evadirla, por Dios!
Tal vez era porque deseaba escapar de las presiones soicales pero ni que fueran tantas, no, más bien era por el sufrimiento físico. Una serie de padecimientos me habían invadido desde hacía unas dos semanas. Así que el Conejo Blanco vino a mí inconscientemente, así que me pregunto, cómo podría hacer que se fuera?
Pero no, fue como hacer un acto de magia mental que no había logrado dominar del todo.Se supone que debía ayudarme, no joderlo todo.
- Estás hablando contigo mismo, Adrian? No tienes que hacer eso, pues sí hay mucha gente aquí, - dijo una chica morena la cual lucía un muy llamativo vestido corto.
- Oh, discúlpame, debí haber estado hablando de manera automática, me pasa muy seguido,- dije mientras me engullía una copa de un licor verdoso bastante misterioso.
- Perdón?-
- Sí, es algo que sucede cuando dejas que tu mente inconsciente habla sin tapujos.-
- Oh, ya veo...bueno, podría interesarte en otras actividades...-
- Como por ejemplo?-
- Hablar con gente de verdad, gente viva como yo, por supuesto!-
- Disculpa mi lentitud pero quién eres?-
- Soy Debbie, la prima de Droogie? De hecho fui a tu exhibición el año pasado y le conté de tí,creo que soy una especie de casamentera accidental.-
- Acostumbras hacer eso por ella?-
- Ah no, no me malinterpretes, es sólo que nos agrada muchísimo andar entre artistas haciendo cosas de arte.-
- Cosas de arte? Y cómo es que no andan detrás de cualquier otro fantoche o estrella de rock?-
- Ah, pero claro, bien podríamos hacer eso cualquier día de la semana! Pero en serio, somos como, cómo dicen buscadores de talentos!-
- De veras quieren que me una a su siniestro grupo?-
- Pues, no creas que te estamos obligando o algo así,- dijo la chica de grandes ojos.
- Lo sé, pero es que tu presencia es imposible de notar . Por cierto, sabrás que ya tengo una chica.-
- Oh, bueno, ése no es el problema pero creo que también entenderá que tienes vida y que nunca será tan, tan...-
- Predecible y aburrida como la de todos los demás?-
- Bueno, sí, pero si no te molesta que te pregunte, qué es lo que ella hace en tu vida?-
Súbitamente me vino un recuerdo de hace unos tres años cuando apenas andaba con Edith. La traje para que conociera mi apartamento y platicamos después de la cena.
- No merezco andar tras de tí, lo sienti,- le dije con toda franqueza.
- Pero por qué dirías eso? Actúas como si anduvieras con una autoestima muy baja,- dijo ella.
- No, no es eso. Estoy siendo abierto y honesto.-
- De hecho, yo lo veo de una manera en la que te estás juzgando muy severamente, cómo fue que llegaste a esa conclusión?-
Suspiré muy profundamente esperando que ella me mandara a volar tan pronto como pudiera pero luego, - Me llegó un mensaje recientemente y...-
- Y...-
- Es una vieja herida que no ha cerrado, de un ex...-
- Y...-
- Pues no se trata de una chica.-
- Oh, oh vaya...-
- No me odies, sólo fue algo pasajero...-
- Y cuándo pensabas decirme esto?-
- Es que esta es la parte que odio tanto contar cuando ando entre chicas tan especiales como tú.-
- Qué Diablos se supone que significa eso?-
- Tú eres tan diferente y me siento tan seguro alrededor de tí, tan protegido pero hacer que él desaparezca de mi vida no será tan sencillo. Te quiero por las todas las razones correctas.-
- No te odio, Adrian, un ex es un ex, es sólo que se me hace tan extraño que des un giro tan turbulento de un tipo de relación a otra. Sólo podría decir, después de que te apoyado, por qué otra razón quieres andar conmigo?-
- Porque ahora siento en verdad, lo que no había sentido en tanto tiempo. He estado descuidándome, destruyéndome a mí mismo, teniendo vuelcos emocionales. Pero luego te presentas así de la nada y fue como una bendición. Has sido lo mejor que me ha sucedido hasta ahora. Y para demostrarte que estoy hablando en serio haría un retrato tuyo.-
- Y explícame cómo es que eso cambiaría las cosas?-
- Por que todos quienes me conocen saben que normalmente no pinto a las personas ya que soy extremadamente supersticioso.-
- Bueno, si hicieras eso me sentiría muy honrada pero sigue siendo una manera un poco extraña de demostrar que te importo.-
- Y luego, sí pintaste su retrato?- dijo Debbie mirándome pegada a mi conversación . Fuimos luego a la azotea la cual lucía finamente decorada.
- No, no lo hice; de hecho me dejó de hablar por varias semanas, creo que le asustó saber que yo era bi.-
- Eso es razonable, pero creo que eso te hace extra especial o más sensual...Y luego qué la hizo volver?-
- Vaya, eso es una historia para otra ocasión, sólo quiero olvidar por ahora.-
- Genial!- exclamó Debbie mientras procedió a abrazarme como si fuera una especie de figura paterna, qué edad tendría ella, por cierto?
(continúa)...
Monday, April 11, 2011
LA NOCHE DE LOS ESPECTROS (continúa):
- Esta sucediendo de nuevo, igual que como en mis visiones aunque todo se ha traducido de un modo tan extraño,- creo que eso fue lo que dije.
- De que hablas?- preguntó Edith aún en mis brazos.
- Recuerdas aquella noche que pasé todo solo antes de que nos mudáramos? Pienso que ahora todo se está cumpliendo pues me siento tan melancólico y triste, como que nada me emociona.-
- En tu cumpleaños? Oh, vamos! Por qué sigues viendo las cosas en blanco y negro?-
- No solía ser así, de hecho, pensé que ya lo había superado, no me había sentido de esta manera desde que tenía, no sé, tal vez unos once años. Por favor recuerda esto por si me pierdo de nuevo. Es que...él ha vuelto a mi vida.-
- Quién ha vuelto? Adrian...Adrian..-
La voz de ella se escuchaba tan lejana ahora...se desvaneció aunque me encontrase tan cerca de ella...el cuarto giraba alrededor mío y sentí como si el corazón quisiera escaparse de mi pecho tan desesperadamente...
- Oh...eres tú de nuevo,- dije en tono medio prepotente dirigiéndome a esa patética pero dulce chica llamada Edith. Sí, su amado Adrian no podía soportar tantas emociones juntas.
- Cariño, qué te sucede? Estás actuando como si no me conocieras, andas colocado o algo así?-
Qué divina! Me eché a reir tan a gusto y le abracé con mayor calidez, - No era esa mi intención, se me da de manera natural. Pero por ahora voy a revelarte un pequeño secreto; Adrian no está aquí, sólo soy yo, linda, el Conejo Blanco.-
Interesante, podía escuchar ahora a su propio corazón latir y a la vez dejó salir una risita que bien reflejaba su nerviosismo,- Eso no es gracioso...podrías dejar de hacerlo antes de que empecemos a lastimarnos?-
- Ah, vaya que si te mueres de ganas porque eso suceda...pero no por mucho tiempo. Así que hagamos un trato, ya que tengo el honor de estar en este endemoniadamente atractivo cuerpo no le veo nada de malo en divertirme un rato más con él...después de todo, esto apenas comienza.-
-...Me voy de aquí, no te atrevas ni siquiera a hablarme, me entiendes?- Desapareció en medio de este oscuro bosque y mientras Edith se despedía y decía HO-LA a todos los espectros de la noche...
(continúa)...
- Esta sucediendo de nuevo, igual que como en mis visiones aunque todo se ha traducido de un modo tan extraño,- creo que eso fue lo que dije.
- De que hablas?- preguntó Edith aún en mis brazos.
- Recuerdas aquella noche que pasé todo solo antes de que nos mudáramos? Pienso que ahora todo se está cumpliendo pues me siento tan melancólico y triste, como que nada me emociona.-
- En tu cumpleaños? Oh, vamos! Por qué sigues viendo las cosas en blanco y negro?-
- No solía ser así, de hecho, pensé que ya lo había superado, no me había sentido de esta manera desde que tenía, no sé, tal vez unos once años. Por favor recuerda esto por si me pierdo de nuevo. Es que...él ha vuelto a mi vida.-
- Quién ha vuelto? Adrian...Adrian..-
La voz de ella se escuchaba tan lejana ahora...se desvaneció aunque me encontrase tan cerca de ella...el cuarto giraba alrededor mío y sentí como si el corazón quisiera escaparse de mi pecho tan desesperadamente...
- Oh...eres tú de nuevo,- dije en tono medio prepotente dirigiéndome a esa patética pero dulce chica llamada Edith. Sí, su amado Adrian no podía soportar tantas emociones juntas.
- Cariño, qué te sucede? Estás actuando como si no me conocieras, andas colocado o algo así?-
Qué divina! Me eché a reir tan a gusto y le abracé con mayor calidez, - No era esa mi intención, se me da de manera natural. Pero por ahora voy a revelarte un pequeño secreto; Adrian no está aquí, sólo soy yo, linda, el Conejo Blanco.-
Interesante, podía escuchar ahora a su propio corazón latir y a la vez dejó salir una risita que bien reflejaba su nerviosismo,- Eso no es gracioso...podrías dejar de hacerlo antes de que empecemos a lastimarnos?-
- Ah, vaya que si te mueres de ganas porque eso suceda...pero no por mucho tiempo. Así que hagamos un trato, ya que tengo el honor de estar en este endemoniadamente atractivo cuerpo no le veo nada de malo en divertirme un rato más con él...después de todo, esto apenas comienza.-
-...Me voy de aquí, no te atrevas ni siquiera a hablarme, me entiendes?- Desapareció en medio de este oscuro bosque y mientras Edith se despedía y decía HO-LA a todos los espectros de la noche...
(continúa)...
LA NOCHE DE LOS ESPECTROS (continúa):
- No pretendas que no existo...-
Vaya que si recordaba aquella voz; aparentemente Charlie me siguió hasta estos rumbos y yo decidí seguirle sus pasos muy discretamente ya que después de todo no podía reponerse aún de ese increíble encuentro en la víspera de Navidad.
Resulta que él también tenía su propia historia que contar y especialmente porque su grupo, Ill Fated Sunday andaba de gira con Droogie. Sí, no es mi tipo de ambiente pero qué Diablos, al fin y al cabo este mundo es muy ancho y hermoso. Parecía que iba a tener suerte esa noche.
- Déjame adivinar, te conozco de algún lado, lo sé porque tengo una memoria visual impresionante, ah, pero soy tan malo para los nombres...-
- Pues entonces permíteme refrescar tu memoria...-
Fue tan sencillo atraer su atención que casi era demasiado bueno para ser verdad y al mismo tiempo hacía su mejor esfuerzo para seducirme con su...bueno, después de todo hoy era mi cumpleaños, más vale que le sacara provecho. Después descansó su cabeza sobre mi hombro y río cínicamente, - Ahora ya estamos a mano pero espero que hayas entendido el mensaje porque sé bien que sabes leer entre líneas...-
Me sentí ligeramente sorprendido por ese último comentario, - Discúlpame?-
- Qué no entiendes? Me estoy enamorando de tí.-
- Eso suena tan jodidamente falso pero sí,- de hecho capté el mensaje, - Esto no se trata de nosotros, es más bien entre tu ama y yo.-
Ahora nos reímos ambos tratando de mantener la discreción,- Ves, por eso me agradas más, ella es prácticamente tu admiradora más grande...- y luego me vociferó,- ...y ella hará todo lo inhumanamente posible para tenerte.-
- Vaya! Eso sí me parece un tanto exagerado, no lo crees?-
- Ja!...Droogie siempre consigue lo que quiere.-
- Pues debo admitir que me siento muy halagado pero por qué te usa a tí?-
- Porque ella sabe bien lo que más te gusta; puedes considerarme como un regalo de cumpleaños.-
- Espera un momento, entonces eres como una especie de carnada, como un ratón al cual fácilmente puedo devorar?-
- TÓMAME, Adrian, no soy venenoso.-
- Ya que lo pones de esa manera podrías haberme traído algo de buen vino, pero...- Me besó de nuevo sintiéndose extremadamente valiente y por poco me hacía perder la conciencia, al fondo escuchaba una canción medio hipnotizante:
Y después sentí aquello que solamente ocurre cuando estoy alrededor de Edith, ese fuego interno, sí, confieso que ya estaba excitado a lo que dije,- De acuerdo, escucha, creo que puedo manejar esto cuando sea el momento más adecuado pero por el momento será estrictamente de negocios.-
- Y quién dice que no es así, Adrian, estás prácticamente en EL negocio.-
Ví que Edith se aproximaba, así que tenía que venírseme una buena idea a la cabeza para evitar hacer un escándalo.
- Allí estás! Creíste que eras demasiado bueno para escaparte de mí,- dijo ella.
- Bueno, esconderme es algo que se me da por naturaleza y bastante bien, como cualquier conejo, por cierto, recordarás a nuestro buen amigo Charlie Wood, verdad? Del año pasado?-
- Apuesto lo que quieras a que ése no es tu nombre real,- dijo Edith mientras lo saludó de una modo tan indiferente.
- A quién le importa, tengo tantos nombres pero todavía puedes llamarme Charlie si quieres.-
- Lindo, muy lindo, ahora si no te importa me robaré al festejado por un rato, te parece?-
Ella apretó mi mano con fuerza y luego me llevó adentro del comedor en donde me besó muy convenientemente envolviendo sus brazos por todo mi cuello. Y luego a mí...a mí se me acabaron las palabras.
Demonios quería besarla con tantas ganas en ese momento así que le correspondí de una manera más efusiva inspirado por el poder de la oscuridad que rodeaba nuestros cuerpos. Sin embargo, ella podía darse cuenta que me estaba comportando de un modo tan inestable y que me volvía increíblemente vulnerable a sus caricias.
- Qué sucede, acaso no te estás divirtiendo?-
- Lo estoy, de veras, pero, pero...creo que no te merezco.--
Sacudió su cabeza un tanto confundida,- Por qué lo dices, por lo de hace un rato? Porque si quedaron de verse aquí estaré muy decepcionada.-
De hecho lo hice, pero no había sido yo, fue mi otro yo, pero no me sentía preparado para decírselo aún. - Te juro que no lo hice.-
- Entonces por qué hablabas con él?-
- Lo estaba, no lo recuerdo tan bien, mi memoria está un poco borrosa.-
- Ah, qué casualiad...-
- Escucha, por favor, quédate conmigo el resto de la noche...siento que estoy perdiendo la razón.- La sostuve más fuerte pero también noté que estrujaba mi pecho como un gatito, a lo que ella comentó,- Pues es que ésa la idea, no? Pero te siento muy agitado, el corazón te late muy fuerte, seré yo o acaso te sientes bien?-
- No sé, pero pase lo que pasé no me dejes ir.-
- Ya tranquilo, tranquilo, todo va a estar bien.-
De veras estaba perdiéndome.
(continúa)...
- No pretendas que no existo...-
Vaya que si recordaba aquella voz; aparentemente Charlie me siguió hasta estos rumbos y yo decidí seguirle sus pasos muy discretamente ya que después de todo no podía reponerse aún de ese increíble encuentro en la víspera de Navidad.
Resulta que él también tenía su propia historia que contar y especialmente porque su grupo, Ill Fated Sunday andaba de gira con Droogie. Sí, no es mi tipo de ambiente pero qué Diablos, al fin y al cabo este mundo es muy ancho y hermoso. Parecía que iba a tener suerte esa noche.
- Déjame adivinar, te conozco de algún lado, lo sé porque tengo una memoria visual impresionante, ah, pero soy tan malo para los nombres...-
- Pues entonces permíteme refrescar tu memoria...-
Fue tan sencillo atraer su atención que casi era demasiado bueno para ser verdad y al mismo tiempo hacía su mejor esfuerzo para seducirme con su...bueno, después de todo hoy era mi cumpleaños, más vale que le sacara provecho. Después descansó su cabeza sobre mi hombro y río cínicamente, - Ahora ya estamos a mano pero espero que hayas entendido el mensaje porque sé bien que sabes leer entre líneas...-
Me sentí ligeramente sorprendido por ese último comentario, - Discúlpame?-
- Qué no entiendes? Me estoy enamorando de tí.-
- Eso suena tan jodidamente falso pero sí,- de hecho capté el mensaje, - Esto no se trata de nosotros, es más bien entre tu ama y yo.-
Ahora nos reímos ambos tratando de mantener la discreción,- Ves, por eso me agradas más, ella es prácticamente tu admiradora más grande...- y luego me vociferó,- ...y ella hará todo lo inhumanamente posible para tenerte.-
- Vaya! Eso sí me parece un tanto exagerado, no lo crees?-
- Ja!...Droogie siempre consigue lo que quiere.-
- Pues debo admitir que me siento muy halagado pero por qué te usa a tí?-
- Porque ella sabe bien lo que más te gusta; puedes considerarme como un regalo de cumpleaños.-
- Espera un momento, entonces eres como una especie de carnada, como un ratón al cual fácilmente puedo devorar?-
- TÓMAME, Adrian, no soy venenoso.-
- Ya que lo pones de esa manera podrías haberme traído algo de buen vino, pero...- Me besó de nuevo sintiéndose extremadamente valiente y por poco me hacía perder la conciencia, al fondo escuchaba una canción medio hipnotizante:
The wheel of fortune stops at 6 o'clock
So what am I to do until midnight?
An hourglass may grab my attention
But I am in the need of reflection...
Y después sentí aquello que solamente ocurre cuando estoy alrededor de Edith, ese fuego interno, sí, confieso que ya estaba excitado a lo que dije,- De acuerdo, escucha, creo que puedo manejar esto cuando sea el momento más adecuado pero por el momento será estrictamente de negocios.-
- Y quién dice que no es así, Adrian, estás prácticamente en EL negocio.-
Ví que Edith se aproximaba, así que tenía que venírseme una buena idea a la cabeza para evitar hacer un escándalo.
- Allí estás! Creíste que eras demasiado bueno para escaparte de mí,- dijo ella.
- Bueno, esconderme es algo que se me da por naturaleza y bastante bien, como cualquier conejo, por cierto, recordarás a nuestro buen amigo Charlie Wood, verdad? Del año pasado?-
- Apuesto lo que quieras a que ése no es tu nombre real,- dijo Edith mientras lo saludó de una modo tan indiferente.
- A quién le importa, tengo tantos nombres pero todavía puedes llamarme Charlie si quieres.-
- Lindo, muy lindo, ahora si no te importa me robaré al festejado por un rato, te parece?-
Ella apretó mi mano con fuerza y luego me llevó adentro del comedor en donde me besó muy convenientemente envolviendo sus brazos por todo mi cuello. Y luego a mí...a mí se me acabaron las palabras.
Demonios quería besarla con tantas ganas en ese momento así que le correspondí de una manera más efusiva inspirado por el poder de la oscuridad que rodeaba nuestros cuerpos. Sin embargo, ella podía darse cuenta que me estaba comportando de un modo tan inestable y que me volvía increíblemente vulnerable a sus caricias.
- Qué sucede, acaso no te estás divirtiendo?-
- Lo estoy, de veras, pero, pero...creo que no te merezco.--
Sacudió su cabeza un tanto confundida,- Por qué lo dices, por lo de hace un rato? Porque si quedaron de verse aquí estaré muy decepcionada.-
De hecho lo hice, pero no había sido yo, fue mi otro yo, pero no me sentía preparado para decírselo aún. - Te juro que no lo hice.-
- Entonces por qué hablabas con él?-
- Lo estaba, no lo recuerdo tan bien, mi memoria está un poco borrosa.-
- Ah, qué casualiad...-
- Escucha, por favor, quédate conmigo el resto de la noche...siento que estoy perdiendo la razón.- La sostuve más fuerte pero también noté que estrujaba mi pecho como un gatito, a lo que ella comentó,- Pues es que ésa la idea, no? Pero te siento muy agitado, el corazón te late muy fuerte, seré yo o acaso te sientes bien?-
- No sé, pero pase lo que pasé no me dejes ir.-
- Ya tranquilo, tranquilo, todo va a estar bien.-
De veras estaba perdiéndome.
(continúa)...
Sunday, April 10, 2011
LA NOCHE DE LOS ESPECTROS (continúa):
Oh Dios, casi olvido mi encuentro con la tal Droogie aquella noche, ni que me hayase dejado tan impresionado su belleza, pero de hecho ella me debe, perdón le debe mucho a Adrian. Cuando fue mi turno de hablar muy cortesmente agradecí a todos por haber venido, aunque no conociera ni a la mitad de la gente, casi eran como espectros, las sombras quienes veían solamente una mísera parte del artista que yo era, la mejor parte la cual estaba dispuesta a causar más líos.
- Bienvenidos sean, amigos y amantes, les agradezco infinitamente por acompañarme en esta celebración de mi renacimiento, pues esta noche es el momento perfecto para anunciar el comienzo de un brillante futuro; podrán esperar grandes cosas en los próximos meses, cosas que jamás han soñado, claro porque yo me tomé la libertad de soñarlas por ustedes y sucede que las he traducido a manera de estas pinturas para su entretenimiento...o para su redención. Así que en algún momento tendrán que preguntarse a sí mismos, seré yo instrumento para su salvación o...-
Oh, Diablos! Juré haber visto la pálida figura de Adrian entre la multitud luciendo absolutamente patético como una criatura vulnerable como un conejo que huía de sus peores enemigos. De pronto todo se veía distorsionado como una cinta de videocasetera dañada, estaba intentando volver a su cuerpo, pero ahora no imbécil, ahora no!
...o quizá un instrumento para el consumo masivo? Así que se los dejo a su elección, veo que la señorita Droogie ya ha sabido decidir bien.-
- Eso, eso fue tan profundo, Adrian, me empiezas a gustar más que nunca, qué misterioso!- contestó la rubia.
- Sí, estoy lleno de trucos. He visto el futuro y puedo ver a varios de ustedes en él mientras que el resto me abandonará como si fuera una moda bastante pasajera.-
Los invitados estaban silentes y miraban un tanto desconcertados.
- Sin embargo, el arte no debe ser una moda, más vale que no se le convierta en tal de lo contrario haré sus cabezas rodar! Sólo bromeaba, disfruten el resto de esta siniestra velada.-
Un joven ataviado de negro evocando a los góticos de antaño alzó su puño en señal de victoria gritando, - Ea! Así se habla!- Creo que eso fue algo halagador pero me importaba un bledo su alma; de hecho ya tenía los ojos puestos en alguien, sólo debía ser lo más sutil posible para que la tal Edith no sospechara al día siguiente. Estaba desesperado pero no me quería ver tan obvio.
(continúa)...
Oh Dios, casi olvido mi encuentro con la tal Droogie aquella noche, ni que me hayase dejado tan impresionado su belleza, pero de hecho ella me debe, perdón le debe mucho a Adrian. Cuando fue mi turno de hablar muy cortesmente agradecí a todos por haber venido, aunque no conociera ni a la mitad de la gente, casi eran como espectros, las sombras quienes veían solamente una mísera parte del artista que yo era, la mejor parte la cual estaba dispuesta a causar más líos.
- Bienvenidos sean, amigos y amantes, les agradezco infinitamente por acompañarme en esta celebración de mi renacimiento, pues esta noche es el momento perfecto para anunciar el comienzo de un brillante futuro; podrán esperar grandes cosas en los próximos meses, cosas que jamás han soñado, claro porque yo me tomé la libertad de soñarlas por ustedes y sucede que las he traducido a manera de estas pinturas para su entretenimiento...o para su redención. Así que en algún momento tendrán que preguntarse a sí mismos, seré yo instrumento para su salvación o...-
Oh, Diablos! Juré haber visto la pálida figura de Adrian entre la multitud luciendo absolutamente patético como una criatura vulnerable como un conejo que huía de sus peores enemigos. De pronto todo se veía distorsionado como una cinta de videocasetera dañada, estaba intentando volver a su cuerpo, pero ahora no imbécil, ahora no!
...o quizá un instrumento para el consumo masivo? Así que se los dejo a su elección, veo que la señorita Droogie ya ha sabido decidir bien.-
- Eso, eso fue tan profundo, Adrian, me empiezas a gustar más que nunca, qué misterioso!- contestó la rubia.
- Sí, estoy lleno de trucos. He visto el futuro y puedo ver a varios de ustedes en él mientras que el resto me abandonará como si fuera una moda bastante pasajera.-
Los invitados estaban silentes y miraban un tanto desconcertados.
- Sin embargo, el arte no debe ser una moda, más vale que no se le convierta en tal de lo contrario haré sus cabezas rodar! Sólo bromeaba, disfruten el resto de esta siniestra velada.-
Un joven ataviado de negro evocando a los góticos de antaño alzó su puño en señal de victoria gritando, - Ea! Así se habla!- Creo que eso fue algo halagador pero me importaba un bledo su alma; de hecho ya tenía los ojos puestos en alguien, sólo debía ser lo más sutil posible para que la tal Edith no sospechara al día siguiente. Estaba desesperado pero no me quería ver tan obvio.
(continúa)...
Saturday, April 9, 2011
LA NOCHE DE LOS ESPECTROS.
Qué espléndido había resultado que llegué en medio de una fiesta, desafortunadamente era para alguien más, el tal Adrian, según esto. Él se econtraba un poco indispuesto así que yo decidí sustituirlo porque después de todo no hubiera aguantado quince minutos sin mí. Qué increíblemente quejoso se había vuelto.
Pero vaya que esa tal Edith me seguía a todas partes; ah sí, se me olvidaba que ella era la novia. Francamente no me explico cómo es que él prefería a esta simple y sobria chica, recuerdo que él solía andar con mujeres más tempestuosas como Lisa Summers, por ejemplo. Qué bueno que no me agradan las chicas, son tan complicadas.
Lo más destacado de la noche fue una muy extravagante y caprichosa joven a la que llamaban Droogie. Creo haberla visto antes, sí...vaya que se ha emocionado con mis siniestros dibujos, de hecho prácticamente ha estado sacando todas sus ideas de ellos, especialmente la de Conejo Mounstro. Actuaba como si quisiese sorprender a Adrian aunque él ignoraba que yo ya sabía esto desde hace mil años, así que fingí estar lo más asombrado que pude.
Su gran idea fue de semejar un gran lienzo viviente; este espectáculo sucedio más o menos a partir de las 11:11 de la noche. La voz sensual y aguardentosa de Droogie se escuchó por doquier como un espectro,
- Esta noche sin duda es para tí, Adrian, nos has maravillado como pocos y quisiéramos devolverte un poco de esa magia con la cual nos has infectado, así que qué mejor forma de agradecerte que con un regalo, una canción, la CANCIÓN.
So there he goes again, pulling out his moves,
thinks he´s control, thinks he´s really got me now...
I wanna catch his groove, help me I´m alone,
I think he´s gonna show me how.
I tried to kiss him I thought he was a gonner,he was SO freaking hot, hot, hot, hotgo easy on the eyeliner!
I wanna feel you next to me,go easy on the eyeliner,it´s driving so cra-z-y, so crazy, so crazySO CRAZY!
Por alguna maldita razón me recordaba mucho al sonido de Gary Glitter, sí, porque también eso parecía gustarle a Adrian. Mientras este glamoroso prematuro éxito estaba siendo tocado un tipo alto con orejas de conejo caminó por atrás de una pantalla acechando como un mounstro mientras Droogie jugaba con él de una manera sugestiva simulando un teatro de sombras.
Acto seguido el telón se levantó y progesivamente reveló a una chica portando una especie de leotardo ajustado como de Gatúbela con una tierna capucha complemetándolo con unas gruesas gafas oscuras y tacones de aguja. El tipo alto andaba vestido de negro con un look gótico chic, con todo y delineador...vaya, vaya! Estaba sorprendido? No...
Sin embargo, lo que no predije fue que sus secuaces conejos me tomaron de los brazos y me llevaron al escenario pues aparentemente íbamos a jugar un rato. Qué deleitante, me imagino que se iba a poner mucho mejor. Solamente sonreí con una increíble confianza porque lo que pasaría a continuación los iba a dejar con el Jesús en la boca...
Qué espléndido había resultado que llegué en medio de una fiesta, desafortunadamente era para alguien más, el tal Adrian, según esto. Él se econtraba un poco indispuesto así que yo decidí sustituirlo porque después de todo no hubiera aguantado quince minutos sin mí. Qué increíblemente quejoso se había vuelto.
Pero vaya que esa tal Edith me seguía a todas partes; ah sí, se me olvidaba que ella era la novia. Francamente no me explico cómo es que él prefería a esta simple y sobria chica, recuerdo que él solía andar con mujeres más tempestuosas como Lisa Summers, por ejemplo. Qué bueno que no me agradan las chicas, son tan complicadas.
Lo más destacado de la noche fue una muy extravagante y caprichosa joven a la que llamaban Droogie. Creo haberla visto antes, sí...vaya que se ha emocionado con mis siniestros dibujos, de hecho prácticamente ha estado sacando todas sus ideas de ellos, especialmente la de Conejo Mounstro. Actuaba como si quisiese sorprender a Adrian aunque él ignoraba que yo ya sabía esto desde hace mil años, así que fingí estar lo más asombrado que pude.
Su gran idea fue de semejar un gran lienzo viviente; este espectáculo sucedio más o menos a partir de las 11:11 de la noche. La voz sensual y aguardentosa de Droogie se escuchó por doquier como un espectro,
- Esta noche sin duda es para tí, Adrian, nos has maravillado como pocos y quisiéramos devolverte un poco de esa magia con la cual nos has infectado, así que qué mejor forma de agradecerte que con un regalo, una canción, la CANCIÓN.
So there he goes again, pulling out his moves,
thinks he´s control, thinks he´s really got me now...
I wanna catch his groove, help me I´m alone,
I think he´s gonna show me how.
I tried to kiss him I thought he was a gonner,he was SO freaking hot, hot, hot, hotgo easy on the eyeliner!
I wanna feel you next to me,go easy on the eyeliner,it´s driving so cra-z-y, so crazy, so crazySO CRAZY!
Por alguna maldita razón me recordaba mucho al sonido de Gary Glitter, sí, porque también eso parecía gustarle a Adrian. Mientras este glamoroso prematuro éxito estaba siendo tocado un tipo alto con orejas de conejo caminó por atrás de una pantalla acechando como un mounstro mientras Droogie jugaba con él de una manera sugestiva simulando un teatro de sombras.
Acto seguido el telón se levantó y progesivamente reveló a una chica portando una especie de leotardo ajustado como de Gatúbela con una tierna capucha complemetándolo con unas gruesas gafas oscuras y tacones de aguja. El tipo alto andaba vestido de negro con un look gótico chic, con todo y delineador...vaya, vaya! Estaba sorprendido? No...
Sin embargo, lo que no predije fue que sus secuaces conejos me tomaron de los brazos y me llevaron al escenario pues aparentemente íbamos a jugar un rato. Qué deleitante, me imagino que se iba a poner mucho mejor. Solamente sonreí con una increíble confianza porque lo que pasaría a continuación los iba a dejar con el Jesús en la boca...
Friday, April 8, 2011
NO CUMPLEAÑOS (continúa):
La escuela primaria, debí haber tenido por lo menos seis años. Ya empezaban a caer las primeras hojas que anunciaban el otño. Llevaba conmigo un libro de pasta dura que me había traido de casa. Estaba desesperado y solo y necesitaba de veras un lugar decente para leer en paz.
El primer lugar que se me ocurrió fue la biblioteca y lucía increíblemente agradable, elegante y espacioso pero definitivamente no un sitio para alguien de mi edad. La poca gente que estaba sentada en mesas redondas con finos manteles largos y bebían té.
Mientras me aproximaba a ellos noté que estaban increíblemente enfocados. Les pregunté con toda cortesía, -Puedo sentarme aquí?-
- Lo siento, pero andamos estudiando para un examen.-
Hallé un rincón en el cual finalmente pude sentarme, aunque no me sentí precisamente cómodo. Abrí el libro y lo marqué en la página donde estaba la ilustración de John Tenniel donde se apreciaba al Conejo Blanco en el fondo huyendo de Alicia engrandecida...
La ilustración del Conejo Blanco había cobrado vida y literalmente saltó de las páginas!
Quería seguirlo con tantas ganas, pero, pero...no, otra vez...
La fiesta ya había comenzado...
- Ah, con que allí estás! Se te ha hecho tarde, Adrian,- dijo la voz de una chica bonita que respondía al nombre de Edith. Volteé a verla y le contesté, - Discúlpame de veras, qué fue lo que dijiste?-
- Dije que se te ha hecho tarde!- exclamó ella.
- No, lo otro, me llamaste Adrian.-
La chica bonita río pero su sonrisa lentamente se desvaneció, - Qué, acaso no es ése tu nombre?-
- Claro...- Hice una larga pausa y yo sonreí excitado, - Ya veo. Bueno, entonces más vale no hacer a mi público esperar más...-
La escuela primaria, debí haber tenido por lo menos seis años. Ya empezaban a caer las primeras hojas que anunciaban el otño. Llevaba conmigo un libro de pasta dura que me había traido de casa. Estaba desesperado y solo y necesitaba de veras un lugar decente para leer en paz.
El primer lugar que se me ocurrió fue la biblioteca y lucía increíblemente agradable, elegante y espacioso pero definitivamente no un sitio para alguien de mi edad. La poca gente que estaba sentada en mesas redondas con finos manteles largos y bebían té.
Mientras me aproximaba a ellos noté que estaban increíblemente enfocados. Les pregunté con toda cortesía, -Puedo sentarme aquí?-
- Lo siento, pero andamos estudiando para un examen.-
Hallé un rincón en el cual finalmente pude sentarme, aunque no me sentí precisamente cómodo. Abrí el libro y lo marqué en la página donde estaba la ilustración de John Tenniel donde se apreciaba al Conejo Blanco en el fondo huyendo de Alicia engrandecida...
- Cambié durante la noche? Déjenme pensar, acaso era yo la misma cuando desperté esta mañana? Casi pienso que puedo recordar haberme sentido un poquito diferente. Pero si no soy la misma, la siguiente pregunta es, quién seré yo? Ah, he ahí el gran misterio!-
La ilustración del Conejo Blanco había cobrado vida y literalmente saltó de las páginas!
Quería seguirlo con tantas ganas, pero, pero...no, otra vez...
La fiesta ya había comenzado...
- Ah, con que allí estás! Se te ha hecho tarde, Adrian,- dijo la voz de una chica bonita que respondía al nombre de Edith. Volteé a verla y le contesté, - Discúlpame de veras, qué fue lo que dijiste?-
- Dije que se te ha hecho tarde!- exclamó ella.
- No, lo otro, me llamaste Adrian.-
La chica bonita río pero su sonrisa lentamente se desvaneció, - Qué, acaso no es ése tu nombre?-
- Claro...- Hice una larga pausa y yo sonreí excitado, - Ya veo. Bueno, entonces más vale no hacer a mi público esperar más...-
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